El PSOE pide al Gobierno que en la revisión del baremo de discapacidad se tenga en cuenta a las personas con cardiopatías congénitas complejas
El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una proposición no de ley en la que se reclama al Gobierno que, en la revisión del baremo de discapacidad, se tengan en cuenta las necesidades y la problemática específica de las personas diagnosticadas de cardiopatías congénitas complejas, que necesitan intervenciones quirúrgicas paliativas, de forma que se aúnen criterios para hacer un análisis integral, físico, psíquico y social, en la valoración de la discapacidad. Todo ello, en coordinación con las Comunidades Autónomas y con la participación del movimiento asociativo.
No hace mucho más de tres décadas, quienes nacían con una cadiopatía congénita presentaban una alta mortalidad o sobrevivían con una calidad de vida muy mermada. Los avances médico quirúrgicos han supuesto un cambio “crucial” en este sentido, aunque este cambio “no siempre conlleva la capacitación para la realización de una vida plenamente normal en muchos casos, presentando limitaciones que condicionan la plena integración social y la realización de una vida con buena calidad en igualdad de oportunidades”.
La diputada Gracia Fernández Moya -firmante de la iniciativa- denuncia la “disparidad” en las valoraciones y la calificación del grado de discapacidad de estas personas que obedece, en gran parte, al procedimiento con el que se lleva a cabo la valoración mediante la aplicación del baremo establecido por el R.D. 1971/1999, “cuyo abordaje de las cardiopatías está alejado de los criterios más actuales y cercanos a la problemática que presentan”.
Por eso, en este momento, en el que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad está llevando a cabo la actualización del procedimiento para el reconocimiento, la declaración y la calificación del grado de discapacidad, considera que “se debe dar respuesta a la problemática planteada, a la disparidad de criterios en las valoraciones y, sobre todo, a lo inadecuado de los dictámenes” que se dan en este tipo de pacientes –a modo de ejemplo, explica que hay pacientes con diagnóstico de ventrículo único a los que se ha dado un grado de discapacidad 0-.
De acuerdo con la opinión de las asociaciones representativas de estos pacientes el PSOE considera que, para hacer una valoración adecuada, es necesario que el baremo contemple no solo la discapacidad motora sino también lo que se denomina discapacidad no motora y orgánica, entendida como aquella discapacidad física y psíquica que por causas orgánicas no permiten al paciente desenvolverse en una vina plena.
“Deberían establecerse criterios objetivos que posibiliten a estos pacientes ser valorados con un grado de discapacidad que les reconozca la titularidad de derechos, fomentando su desarrollo y la plena integración social”, afirma Gracia Fernández.
El Congreso ya aprobó el pasado año por unanimidad otra iniciativa socialista que instaba al Gobierno a estudiar, a lo largo de la presente legislatura, las necesidades y la problemática específica de las personas trasplantadas en lo referente a la valoración del grado de discapacidad y adoptar, en su caso, las medidas correctoras que permitan la integración sociolaboral de estas personas; así como a culminar la actualización y adecuación del procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad establecido en el Real Decreto 1971/1999.
