¡El Real Madrid, campeón de Liga!
Cuatro años después, el Real Madrid vuelve a ganar el título de Liga. Lo ha rubricado con una gran victoria (0-3) ante el Athletic de Bilbao en ese territorio siempre hostil que es San Mamés, y más aún después de la negativa del club blanco a que la final de Copa del Rey, el próximo 25 de mayo, se dispute en el Santiago Bernabéu.
La afición rojiblanca trató de amedrentar al equipo blanco, que acabó imponiendo su dominio y saliendo airoso gracias a los tantos de Higuaín, Özil y Cristiano Ronaldo. Al igual que en 2008 en Pamplona, el Pipita, una de las novedades en el once junto a Callejón y Coentrao, ha acabado resultando decisivo en la consecución de un título liguero del Madrid. A dos jornadas para el final, los blancos aventajan en siete puntos al Barcelona, que horas antes había hecho los deberes ante el Málaga (4-1), con triplete de Messi incluido, para aplazar en todo lo posible el alirón blanco.
Salió enchufadísimo el equipo de Mourinho al césped de La Catedral, dispuesto a sentenciar la Liga cuanto antes. Y tuvo la primera ocasión para ponerse por delante a los diez minutos, cuando el árbitro Teixeira Vitienes señaló penalti por unas manos claras de Javi Martínez tras un remate de Sergio Ramos. Lo lanzó Cristiano. Pero lo hizo francamente mal, a lo Panenka, raso y flojito, para que Gorka Iraizoz detuviera casi sin problemas. Parece gafado el portugués con los lanzamientos de pena máxima. Ya falló ante el Bayern y ahora, una semana después, ha vuelto a hacerlo en San Mamés.
Pero parecía no importarle al Madrid, que se ponía por delate sólo cinco minutos después del fallo de Cristiano. Después de una gran jugada colectiva, Higuaín cazó el balón en la frontal del área grande para conectar un derechazo y colar el balón por toda la escuadra, donde no podía llegar Iraizoz. El Pipita abría así la lata para acercar el alirón a los suyos. Todo empezaba a ir sobre ruedas para el Madrid, que ampliaba su ventaja pocos minutos después con el tanto de Özil, que recibió un extraordinario pase de primeras de Cristiano para batir al meta local con calidad. 0-2 en 20 minutos. La Liga era cada vez más blanca.
Arropado por el calor de su público, el Athletic trató de reaccionar, aunque lo hizo tímidamente, topándose una y otra vez con la seria defensa rival. La mejor ocasión de los leones, que afrontaban el envite con las bajas de Amorebieta, Iturraspe y Ander Herrera, a la que se sumó la de última hora de Muniain al lesionarse en el calentamiento –su lugar en el once lo ocupó Toquero–, fue un derechazo de Ekiza desde la frontal, tras una parada de Casillas, que se estrelló en el larguero.
Sólo un minuto después llegó la réplica la puso Özil, aunque su chutazo desde la frontal lo repelió el travesaño. Se sucedían las ocasiones para uno y otro equipo, aunque el Madrid era el que dominaba la contienda. Al descanso se marchaba con dos goles de ventaja, acariciando el trofeo de la Liga con las yemas de los dedos.
Cristiano vuelve a ser protagonista
Mejor no pudo comenzar la segunda parte para los blancos, que enseguida aumentaron su ventaja. Después de una gran jugada de Higuaín que acabó salvando Javi Martínez in extremis –algo mejor el internacional español como central que como lateral derecho, donde siempre anduvo perdido–, Cristiano Ronaldo puso el 0-3 al cabecear un córner perfectamente sacado por Xabi Alonso. El portugués marcaba así su gol número 44 en el campeonato, quedándose a dos de Leo Messi (46) en la lucha por el pichichi. Era, además, la sentencia a un Athletic que, después de haber dado la cara durante muchos minutos de la primera parte, terminaba por hincar la rodilla.
Callejón gozó minutos después de una buena ocasión para haber marcado el cuarto, aunque Iraizoz se acabó luciendo para desviar su remate forzado, mientras que De Marcos avisó con un potente disparo desde fuera del área que se estrelló en el larguero. Eran los mejores minutos del Athletic antes de que se quedara con diez al ver Javi Martínez la segunda amarilla.
Corría el minuto 72 y, con casi veinte por delante, el Madrid se dedicó a administrar sin problemas su renta ante un Athletic desfondado y que está en otros menesteres: la Liga Europa y la Copa del Rey. Cristiano Ronaldo se erigió en protagonista en la recta final del choque, primero por las dos ocasiones que tuvo para haber marcado el cuarto gol y tratar de haberse acercado a Messi –un fuerte lanzamiento de falta que salió ligeramente desviado y un clarísimo mano a mano, ya en el descuento, que marró ante Iraizoz, lo que le costó que la afición bilbaína le llamara “tonto”–, y luego por el corte de mangas que dedicó a un miembro del banquillo del Athletic.
Era el feo gesto que empañaba la celebración blanco por la consecución del título liguero tras una temporada brillante, con registros sencillamente espectaculares. El Madrid, que ya dio un paso de gigante el pasado 21 de abril con su victoria ante el Barcelona en el clásico del Camp Nou (1-2), ha sido el mejor a lo largo de estas 36 jornadas y es el merecido campeón. La Cibeles vuelve a engalanarse para celebrar este nuevo título liguero, el trigésimo segundo de su historia.
Ficha técnica
Athletic Club, 0: Iraizoz; Javi Martínez, Ekiza, San José (Iraola, m.46), Aurtenetxe; Íñigo Pérez, De Marcos, Toquero; Susaeta, Ibai Gómez y Llorente.
Real Madrid, 3: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Callejón (Marcelo, m.86), Özil (Granero, m.78), Cristiano Ronaldo; e Higuaín (Benzema, m.76)
Goles: 0-1, m.15: Higuaín; 0-2, m.19: Özil; 0-3, m.50: Cristiano Ronaldo
Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (Comité cántabro). Expulsó a Javi Martínez por doble amonestación (ms.11 y 72). Además, mostró tarjeta amarilla a Sergio Ramos (m.13), Coentrao (m.35), Arbeloa (m.64), Xabi Alonso (m.68) y Özil (m.77), del Real Madrid; y a San José (m.36), Toquero (m.45+1) e Iñigo Pérez (m.84), del Athletic
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima jornada de Liga -en su día aplazada-, disputado en San Mamés ante cerca de 4.000 espectadores, entre ellos unos doscientos seguidores del Real Madrid. Lleno. Noche calurosa y terreno de juego en buenas condiciones
