El Sahel es el escenario que más inquieta a las Fuerzas Armadas
El Sahel, una extensa franja de terreno de 5.400 kilómetros de largo y más de 1.000 de ancho que recorre diez países y que divide África en dos –el desierto al norte y el trópico al sur-, es el escenario que más preocupa a las Fuerzas Armadas españolas, especialmente países como Malí, lugar donde operan y se adiestran grupos yihadistas.
Así lo señalaba esta mañana el General de División Juan Antonio Moliner González, director del Gabinete técnico de la Secretaría General de Política de Defensa del Ministerio de Defensa, que ha participado en el curso de verano “La orilla sur del Mediterráneo y el Sahel: un espacio avanzado para la seguridad”. Las amenazas, sin embargo, ha dicho, no proceden solo del yihadismo, sino del tráfico ilegal de drogas, armas y seres humanos del que se nutre el radicalismo islámico y que afectan directamente a Europa y a nuestro país por la cercanía geográfica.
En la actualidad, militares españoles participan en cinco misiones bilaterales de la Unión Europea en la zona. La presencia militar no significa, decía hoy el General Moliner, que no haya “sensibilización” y no se estén realizando importantes esfuerzos en cooperación para ayudar a que la población autóctona mejore sus condiciones de vida.
En el Sahel hay en marcha dos misiones de apoyo a Francia en Mali, con un destacamento aéreo y medio centenar de militares que intervienen en acciones logísticas y de tipo aéreo. De forma parecida se opera en la República Centro Africana, aunque esta vez los militares españoles tengan la sede en Gabón. Además de ello, están las misiones comandadas por la Unión Europea de refuerzo a las fuerzas armadas malienses y la EuroFor en la RCA, en desarrollo actualmente, y otra más de apoyo en Mali a la espera de que la Unión Africana se haga cargo de la seguridad en la zona.
“Nuestro interés está en el Sahel Occidental. Estamos intentando desarrollar una estrategia global que contemple todos estos aspectos, que no tenga solo el instrumento militar, sino también el de desarrollo y de cooperación”, apuntaba hoy este alto mando militar. La suya ha sido la primera de las ponencias del curso que dirige Javier Ángel Soriano, subdelegado de Defensa en Almería.
Moliner señalaba a la inmigración irregular que procede de estos países africanos como otra de las “amenazas” para Europa. “Nuestro objetivo fundamental es que estas personas no mueran en esos trayectos. El trabajo no es echarles para atrás, al contrario, se trata de recogerles. Es un problema de España, sin duda, pero es un problema de Europa. En Italia, por ejemplo, la Marina Italiana ha recogido cerca de la isla de Lampedusa a mil inmigrantes diarios desde que comenzó el año, muchos de ellos refugiados que huyen del conflicto sirio. Hay países que en el norte de Europa no tienen la misma percepción que nosotros y les cuesta trabajo ver lo que está ocurriendo y actuar en consecuencia”, afirmaba esta mañana este General de División.
Ha destacado también que la cooperación a nivel bilateral o multilateral “funciona” y que en la actualidad es “imprescindible” para el éxito de las misiones internacionales. Sin embargo, ha señalado que, en contrapartida a unas Fuerzas Armadas con “muy buenas capacidades”, está la reducción que, desde 2008, han sufrido los presupuestos para seguridad y defensa en nuestro país.
