El tío de blanco junto a Susana
Su Santidad no sabe bien lo que hace. El otro día el Papa Francisco tuvo la ocurrencia de decir a los periodistas que le acompañaban en un viaje oficial que estaba muy preocupado por las altas cifras de paro que se registran en Andalucía, especialmente entre los jóvenes. Naturalmente, las declaraciones del Sumo Pontífice recibieron cumplida e inmediata respuesta por parte del Santo Oficio Andaluz quien, en boca del portavoz de la Junta ya avisó a los andaluces de que el Papa se refería a realidades genéricas extensibles a otros territorios del Estado. Vamos, que la cosa no iba con ellos. Pero como Canal Sur no se sintoniza adecuadamente en Ciudad del Vaticano, la presidenta Díaz se ha prestado, con la sencillez que le caracteriza, a corregir al lenguaraz porque ya se sabe cómo son los argentinos ya sean futbolistas o papas. Y es más; como nuestra presidenta otra cosa no tendrá, pero llana y cercana y afable y humana lo es, y mucho, ya le ha dicho al Papa que ellas y ellos están ahí para crear empleo a espuertas y que todos y todas juntos y juntas y en ese plan. Pero lo mejor es que le ha invitado a tener una entrevista personal para explicarle tres o cuatro cosas sobre lo mucho y bien que mora la Junta de Andalucía sobre los andaluces, y que eso sí que es un don y no lo del Espíritu Santo. Desconocemos si la invitación de doña Susana ha provocado alguna reacción en las legaciones vaticanas o si alguien ha pedido a la Guardia Suiza que no se pongan nerviosos. En todo caso, estoy seguro de que entre todos los logros del nuevo papado jamás se consideró la posibilidad de servir de plataforma de promoción de la señora Díaz en sus ambiciones políticas. En todo caso, me atrevo a recomendar al Colegio Cardenalicio que no autorice que la presidenta comparezca con el Papa en el balcón de San Pedro, no sea que en Canal Sur acaben preguntándose quién es el tío de blanco que está junto a nuestra presidenta.

-José Fernández-
