En memoria del Beato Don Diego Ventaja Milán
Al tratar de la institución de la Eucaristía, Monseñor Diego Ventaja Milán indicó en una carta dirigida a los fieles el Jueves Santo del año 1936: “Sólo Jesús posee este pan y sólo la Iglesia lo puede repartir”. Aludiendo al Viernes Santo dijo: “Hombres de ciencia que buscáis la verdad; la verdad es Cristo Crucificado. Hombres de gobierno que buscáis el bien y la paz; el bien y la paz no se encuentra sino en Cristo Crucificado. Hombres del trabajo, que buscáis el pan; solamente Cristo Crucificado tiene para vosotros el pan del cuerpo y del espíritu. Hombres todos: Cristo Crucificado es la única salvación del mundo. Ecce Rex vester.”
Don Diego Ventaja Milán, perteneciente al clero secular español, hizo su entrada solemne en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Almería el día 16 de julio de 1935, fiesta de la Santísima Virgen del Carmen y sufrió el martirio en la madrugada del día 29 al 30 de agosto de 1936, siendo asesinado por el bando republicano. Lo que aconteció en la España de la II República fue la mayor persecución religiosa llevada en Europa, siendo asesinados en torno a 7.000 religiosos, incluyendo 13 obispos, más 3.000 laicos católicos por el mero hecho de serlo, por “oler a cera o incienso”, la mitad en los dos primeros meses. “Los mitos de la guerra civil. Pío Moa. Edición la Esfera de los libros. 2005.”
El beato Diego Ventaja Milán fue el primer almeriense que fue obispo residencial de nuestra diócesis, que nació el día 22 de junio de 1880 en su pueblo natal de Ohanes. El día 2 de diciembre de 1902 recibe el presbiterado en Roma de las manos de Monseñor Merry del Val, quien lo ordena en la capilla del colegio Altemps, y el día 21 de ese mismo mes, canta con toda solemnidad su primera misa. El día 31 de agosto de 1917, tomó posesión en la sala capitular, en compañía de otros tres capitulares, en el Cabildo de la Abadía del Sacromonte, la colegiata del capítulo sacromontano de Granada, del que llegó a ostentar la condición de Presidente del Cabildo además de confirmarle como maestro de ceremonias y corrector de coro.
La Semana Santa de 1936, es su primera y única Semana santa como Obispo de la diócesis de Almería. Presidió todos los santos oficios en la Catedral. Incluso el Jueves Santo por la noche celebró la Hora Santa y, ya de madrugada, según la tradición de los adoradores nocturnos, se tiene el viacrucis con la venerada imagen del Santo Cristo de la Escucha.
El domingo de Resurrección celebró a las 12 horas solemne pontifical e imparte la bendición papal. A pesar de que eran momentos tan tensos los que se vivían en España en esas fechas, en Almería la Semana Santa transcurrió sin incidentes de relieve. Cierto que no hubo ninguna manifestación religiosa fuera de los templos por la prohibición que pesaba sobre la Iglesia. Los cristianos de Almería vivieron con gran fervor el Triduo Sacro. (La Iglesia en Almería y sus Obispos. Tomo II. Juan López Martín. Ed. 1999).
Con tristeza democrática, el Ayuntamiento de Almería gobernado por un equipo de gobierno socialista retiró el nombre de Don Diego Ventaja a la calle. Y un año antes de la beatificación, quitaron el nombre al Colegio Diego Ventaja, en el cual estudié la E.G.B., situado en la calle de la Reina y después en la calle Cervantes, y lo sustituyeron por el de Giner de los Ríos. (La Iglesia en Almería y sus Obispos. Dr. Juan López Martín).
Cada uno conserva sus experiencias personales. Un sacerdote recuerda agradecido al hombre que le salvó la vida durante la persecución religiosa. Antes de la guerra le exponía al cura su apoyo a los derechos humanos: “Cuantas veces me decía (…) en mi despacho parroquial “Los derechos del hombre son cosa sagrada y ordenada de Dios (…) Y sí esto esencialmente es así, ¿por qué los señorones los maltratan a su capricho y antojo, o por qué los ideales exóticos y extravagantes regímenes cruelmente los arrebatan (…)? Aquel hombre fue coherente: “en defensa de los derechos del hombre, él, afrontando serios peligros en días aciagos de tristes recuerdos y en alas de su gran amor al humanismo, a mí, sacerdote entonces y hoy en la Iglesia Católica, salvó la vida, exponiendo la suya y en aquel memorable día del diecinueve de agosto de 1936 me puso sano y salvo a buen recaudo”. José SIRVEN MARÍN. “In memoriam: a D. Simón Fuentes Fuentes.”. La Transición de la Iglesia en Almería. “Francisco José Escámez Mañas, Archivero diocesano y capitular. Edición IES. Obispado de Almería y Unicaja. 2008.
Este miércoles próximo, 30 de agosto de 2023, se cumple el octogésimo séptimo aniversario de la muerte violenta del obispo de Almería don Diego Ventaja Milán, que fue asesinado por las checas comunistas y anarquistas durante la Guerra Civil Española y beatificado por Su Santidad Juan Pablo II el día diez de octubre de 1993, celebrándose su fiesta litúrgica cada 31 de agosto, especialmente en la S. y A. I. Catedral de la Encarnación de Almería con la presencia del Obispo diocesano, cabildo de canónigos y clero, así como movimientos de apostolado, cofradías y fieles laicos, que tras venerar sus reliquias en la Capilla de los Mártires se pondrá un ramillete de flores y se rezará un responso ante la escultura que se encuentra situada delante del torreón del campanario catedralicio.
De la magna obra literaria “Iglesia en Almería y sus obispos” realizado por el canónigo archivero de la Catedral Juan López Martín, extraemos los últimos momentos de Monseñor Diego Ventaja antes de ser apresado. Aunque lo escuché a viva voz y entrecortada de quien fue sacristana en la iglesia de Santiago, María Salinas, quien estuvo al lado del obispo ayudándole, sirviéndole con tareas de realización de comidas y limpieza de ropa, al igual que haría, desde una perspectiva pastoral Carmen Góngora, fundadora del Sindicato de la Aguja.
El 19 de junio de 1936 estuvo en la escuela del Ave María del Quemadero, presidiendo en el altar situado junto a la gruta del patio con la imagen de la Virgen de Lourdes, la primera comunión de niños de este colegio, en el que durante mi paso académico infantil por el mismo, tuve como maestro profesor al bueno de Don Ángel del Rey, presidente de la Archicofradía de la Hora Santa. El 27 de junio Monseñor Diego Ventaja dio la Comunión en el dominico Convento de Santo Domingo con motivo de la Vigilia General extraordinaria organizada por la Adoración Nocturna y dos días después, en la festividad de San Pedro, acudió al novenario de la Asociación del Apostolado en la parroquia de San Pedro. Fue el último acto público al que asistió Diego Ventaja y Milán antes de ser detenido en aquel mismo verano.
Entregó su vida como pastor de esta diócesis porque no quiso marcharse de ella y dejar a sus fieles. Llevaba solo trece meses como obispo. También forma parte de la memoria pastoral y de la Ley de Memoria Democrática.
Oración para el oficio de nuestros mártires:
“Oh Dios, fuente y origen de toda paternidad, que hiciste a tus siervos Diego Ventaja Milán y compañeros mártires, fieles al Evangelio hasta derramar su sangre por Cristo su Hijo, concédenos la fortaleza de imitarles en el servicio a los hombres nuestros hermanos. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo y el Espíritu Santo vive, reina y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.”
Rafael Leopoldo Aguilera Martínez
