España iba bien
Mientras los trabajadores de los Estados de nuestro entorno mejoraron su poder adquisitivo, en la época, los españoles perdimos 4%.
El ex presidente Aznar presentó, el pasado lunes, el Ier tomo de sus Memorias España iba bien, para “algunos”, en la legislatura objeto del libro presentado. En mi opinión no es así.
Mientras los trabajadores de los Estados de nuestro entorno mejoraron su poder adquisitivo, en la época, los españoles perdimos 4%.
Son cifras y no opiniones, porque, en efecto, con una inflación del 7% se acordó un aumento salarial del 3%. Subieron los contratos temporales hasta alcanzar a uno de cada tres de los empleos creados, que eran, esencialmente, de baja calidad. Los sueldos de los empleados públicos fueron congelados. Aún más grave, si cabe; sufrimos un incremento de accidentes laborales de un 43% y un Salario Mínimo Interprofesional (SMI), de 424E mensuales, que a penas alcanza el 34% de la media europea, cuando la UE recomienda que iguale o supere el 60% de la misma.
Me he abstenido de mencionar el “neuro”. Aún hoy escuchaba a un comerciante:
-Mil pesetas
El cliente ha comenzado por evocar lo que podía comprar con aquella cantidad; ha terminado sufriendo más, al pensar en los reales con los que funcionan los ganaderos.
Se han humedecido sus ojos porque, con su pensión de ganadero, apenas puede ayudar a sus hijos, que tienen que vender la leche con tan escaso beneficio que no cree puedan aguantar más.
Era una simple anécdota, de las que vivo cada día, porque, por suerte, no soy “urbanitas”. Esa era la España que iba bien.
Iba tan bien que subieron 10% los impuestos. En 1999 se subió el IRPF de las rentas más bajas y se redujo el 6% de las más altas. Se recortó 9% el gasto social Finalmente, las emisiones de CO2, superaron en 2000 un 32% del máximo permitido.
Los beneficios empresariales crecían por encima del 30%
La desafortunada frase de Solchaga que afirmaba que España era el Estado de Europa o quizá del mundo, donde más fácil era enriquecerse a corto plazo, se hizo cierta ya en la primera legislatura del PP No solamente por los suculentos beneficios empresariales, sino por todos los pelotazos, especialmente los provenientes de la especulación que abonaron la masiva privatización del ya recortado Instituto Nacional de Industria (INI): Telefónica, Endesa, Aceralia, Argentaria, Tabacalera, Repsol y Gas Natural); ,de la promulgación de la Ley 54/1997 de 27 de noviembre del Sector Eléctrico y de la liberación de la Ley de suelo, que jugó un papel tan importante en la creación de la burbuja inmobiliaria.
-Carlos Ortiz de Zárate-
