Farmacéuticos actualizan conocimientos en torno a la diabetes, para ofrecer consejo profesional a los pacientes
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Almería ha celebrado recientemente unas jornadas de formación y actualización en diabetes en colaboración con los laboratorios Janssen y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. El objetivo principal de estas jornadas ha sido que el farmacéutico, en base a sus conocimientos y dentro de sus competencias sanitarias, siga ofreciendo su consejo profesional a los pacientes afectados, incorporando información sobre los nuevos tratamientos de esta enfermedad, para poder responder así a las necesidades de este colectivo.
En la sesión, que fue impartida por Pedro Mezquita Raya, médico especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Torrecárdenas, los profesionales de la farmacia conocieron los nuevos tipos de abordaje y tratamientos, así como los aspectos más importantes que debe tener en cuenta un paciente diagnosticado de diabetes. “Según el estudio di@bet.es, la prevalencia de diabetes mellitus (DM) en España es del 13.8%, por tanto, la sufren más de 5 millones de los habitantes de nuestro país. Sorprende el aumento progresivo, comparado con estimaciones previas, que se explica por el incremento paralelo de la tasas nacionales de sobrepeso y obesidad, secundarias a la pérdida de las sanas costumbres alimentarias de antaño y al descenso de la actividad física realizada”, explica Mezquita.
Por eso, el médico especialista recuerda, en la jornada celebrada en el Colegio de Farmacéuticos de Almería, que “la atención al paciente con DM requiere de la implicación de todos los profesionales sanitarios. La mayor parte las personas que la sufren, en los estadios iniciales de la enfermedad, son atendidos por médicos y enfermeras de atención primaria. En fases avanzadas, requieren de la ayuda de las enfermeras especializadas en educación diabetológica y especialistas, principalmente en endocrinología, diabetes y nutrición. Pero, durante toda la evolución de la DM, el papel del farmacéutico es fundamental, no solo en la adquisición de los distintos tratamientos, también en la supervisión de su correcta adherencia e interacciones y en la formación necesaria para la adecuada administración de cada fármaco”. En este sentido, el experto apunta que “algunos tratamientos de la DM son sencillos, otros requieren de la preparación del fármaco, administración con agujas subcutáneas, realización de autodeterminaciones de glucemia capilar, más los ajustes de dosis según sus resultados.”
La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en los pacientes con DM. Por tanto, su tratamiento debería centrarse no solo en mejorar el control glucémico, sino en disminuir los efectos perjudiciales de las comorbilidades y factores de riesgo asociados, como son la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, la obesidad, así como evitar el tabaquismo y fomentar el seguimiento de las medidas de estilo de vida saludable, alimentación y actividad física.
En la actualidad se dispone de nueve clases terapéuticas para el tratamiento de la DM. “Su prescripción debería tener en cuenta tanto las preferencias del paciente como su eficacia, sin olvidar sus efectos en las comorbilidades y factores de riesgo asociados, así como el riesgo de hipoglucemia que conlleven. Por este motivo, de entre las 8 opciones de antidiabéticos orales, destacan los fármacos inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2, gliflozinas) ya que mejoran significativamente el control glucémico, inducen pérdida ponderal y disminuyen la tensión arterial”, concluye.
En esta línea, las nuevas insulinas también ayudan al paciente que sufre DM, su tasa de hipoglucemias es significativamente inferior a las insulinas previas, mejoran la calidad de vida del paciente e incluso, en el caso del análogo basal detemir, inducirían una menor ganancia ponderal.
