Funeral diocesano por el Papa emérito Benedicto XVI
Este lunes, día 2 de enero, a las 20:30 horas, se celebrará en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación, Santa Misa de Difuntos en sufragio por el alma del Papa emérito Benedicto XVI, la cual será presidida por el obispo diocesano, Monseñor Antonio Gómez Cantero, en comunión eclesial con el Papa Francisco I y con toda la Iglesia Católica, estando invitados a participar para dar gracias por la vida y el ministerio de nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI de innegable importancia para la Iglesia y rogar por su eterno descanso.
Lo primero que se hizo por parte del obispado de Almería fue dictar un decreto eclesiástico el mismo día 31 de diciembre, al tener conocimiento de la muerte del Papa Benedicto XVI, que falleció a las 9,34 horas en el Monasterio Mater Ecclesiae de la Ciudad del Vaticano, el cual estuvo durante ocho años estuvo como Obispo de Roma y sucesor de Pedro hasta su renuncia al Pontificado en el año 2013, un 10 de febrero, en las vísperas del Miércoles de Ceniza que daba lugar al inicio de la Cuaresma.
En todas las parroquias e iglesias de la diócesis se ha instado a doblar las campanas en señal de duelo por el fallecimiento del Pontífice difunto, y así se escuchó especialmente en el casco histórico de la ciudad, al ser reclamo este sonido inusual actualmente y de forma simultánea en la catedral y templos cercanos entre sí, lo que llamaba la atención auditiva entre los residentes y ciudadanía que comenzaban el inicio de la mañana del sábado ante la llegada de la noche vieja, último día del año 2022.
Cada día, hasta el entierro del Papa difunto, el próximo jueves día 5 de enero, después del rezo del Ángelus, deberán de seguir doblando las campanas en las todas las iglesias de la diócesis, así como en cada parroquia e iglesia conventual deberá de oficiarse un funeral en sufragio del alma del Papa Benedicto XVI, antes del día del entierro del Pontífice, no en las solemnidades. De igual modo, cada sacerdote podrá celebrar otras misas por su eterno descanso antes de su enterramiento. Asimismo, todos cuantos tienen obligación canónica de recitar la Liturgia de las Horas, recitarán un día cada una de las horas del Oficio de difuntos, siempre que lo permita la liturgia, nunca en las solemnidades.
Finaliza la resolución de Monseñor Gómez Cantero con la rúbrica del Canciller secretario general del Obispado, José Juan Alarcón Ruiz, en calidad de fedatario, en cuyo último párrafo se instaba a todos los fieles cristianos de la Iglesia que camina en la provincia de Almería, que elevasen plegarias al Dios de la misericordia para que el amado Papa Benedicto XVI participe de la asamblea de los Santos por toda la eternidad.
Benedicto XVI, de nombre secular Joseph Aloisius Ratzinger, Cardenal Ratzinger, fue el 265 papa de la Iglesia católica y el séptimo soberano de la Ciudad del Vaticano, desde el 19 de abril de 2005 hasta su renuncia el 28 de febrero de 2013, y quisiera expresar un sucinto párrafo del obituario o artículo In Memoriam de Benedicto XVI realizado por el Obispo Antonio Gómez Cantero: “Unos días antes de ser elegido Obispo de Roma, en el viacrucis de Viernes Santo dijo: “¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor!¡Cuánta soberbia!”. El 14 de febrero de 2010 visitando el primer centro de Caritas de Roma, insistió que, en la búsqueda de la verdad, la iglesia debía ser pobre al servicio de los pobres. Lo que nos ocurre es que de los Papas (y de casi todo) solo leemos los titulares.”
A título personal, quisiera hacerme eco del agradecimiento al difunto Santo Padre, Benedicto XVI, que estos dolorosos días, que oremos por el alma de quien nos dio el maravilloso regalo del Motu Proprio Summorum Pontificum que dio carta de ciudadanía a la Misa Tradicional en la Iglesia, y ha fortalecido y profundizado nuestra fe católica durante todos estos años. Con él, Benedicto XVI sentó las bases fundamentales de su gran legado litúrgico. Sus hermosas palabras en Summorum Pontificum: «Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande».
Fuente y foto: Rafael Leopoldo Aguilera
