GÁDOR.- Oración y recogimiento interior en el viacrucis de penitencia de La Redención
La procesión recorre en riguroso silencio las calles de la villa invitando a los gadorenses a sumarse a la oración.
La Villa de Gádor se viste de riguroso luto la noche del Martes Santo. Sólo el sonido del redoble de los tambores rompe el silencio sepulcral de la noche. Silencio y solemnidad de todo un pueblo, que en este señalado día de la Semana Santa gadorense se echa a la calle para acompañar a la Hermandad de La Redención en el Penitencial Viacrucis de Silencio.

Primero en el Templo Parroquial tiene lugar la tradicional lectura relacionada con La Cruz, leída en esta ocasión por la alcaldesa de la Villa, Lourdes Ramos Rodríguez. Luego la oración invitando al recogimiento y la reafirmación del voto de silencio de los miembros de la Hermandad de La Redención, que les acompañará durante todo el viacrucis de penitencia.
Un Penitencial Viacrucis de Silencio que ha recorrido las principales las calles de la villa, reanudando los desfiles procesionales de la Semana de Pasión gadorense, que arrancaron el pasado Domingo de Ramos con la procesión de la “La Borriquita”, en la que los gadorenses celebraron con júbilo la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén ondeando palmas y ramas de olivo.

Este alegre día del Domingo de Ramos, se verá truncado inesperadamente por el inminente desenlace de la pasión y muerte de Jesús, por lo que este Viacrucis de Silencio del Martes Santo es una llamada a todos los cristianos a participar del recogimiento interior y la oración ante lo que de forma inevitable ha de suceder: la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Negro de riguroso duelo en las túnicas de los nazarenos, tan solo adornado por el ribete blanco de un cordón sobre la cintura. Sencillez y austeridad de un paso, el de la Hermandad de La Redención, que nos transmite otra forma de vivir la Semana Santa a través de ese silencio y recogimiento interior, que contribuye a dar más realce y esplendor a la Semana de Pasión gadorense.

Devoción, recogimiento interior y silencio entrecortado en cada estación de penitencia para rezar la oración. Nuevamente silencio y recogimiento hasta alcanzar la siguiente estación de penitencia. Respeto y devoción que comparten todos los gadorenses a lo largo del recorrido procesional hasta que el viacrucis se encierra en el templo parroquial poniendo fin a los desfiles procesionales del Martes Santo.
Estas calles de la villa, ahora desiertas tras el encierro del Penitencial Viacrucis de Silencio de la Hermandad de La Redención volverán a recobrar vida la noche del Miércoles Santo, en la que a partir de las 23.00 horas, saldrá el Viacrucis de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que marca el ecuador de la Semana Santa gadorense y anuncia el inminente desenlace del Viernes Santo en el que Jesucristo morirá en la cruz para redimir nuestros pecados.
