HUÉRCAL DE ALMERÍA.- El Ayuntamiento reclama a la Mancomunidad de Municipios del Bajo Andarax una solución urgente y definitiva a los vertidos en el río
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Ayuntamiento de Huércal de Almería quiere reclamar públicamente a la Mancomunidad de Municipios del Bajo Andarax, como ya lo ha hecho de manera privada y directa, que solucione de manera definitiva, efectiva y urgente los problemas de vertidos de aguas fecales al Río Andarax, que han vuelto a reproducirse tras algunos meses sin existir.
Se trata de un problema muy antiguo y que no se ha solucionado de manera efectiva ni definitiva, a juzgar por la nueva aparición de vertidos que, además, han provocado numerosas quejas de vecinos de Huércal de Almería ante este Ayuntamiento, algunas de las cuales catalogan la situación de “tercermundista” o “de siglos pasados”.
Una situación que ahora es grave, pero que puede serlo mucho más con la llegada del buen tiempo, puesto que, de persistir los vertidos, en cuanto bajen algo las temperaturas se reproducirán las plagas de insectos y en especial de mosquitos, que ya provocaron problemas de salud pública en pasados veranos. Algo que, según el alcalde, Ismael Torres, “debemos evitar a toda costa poniendo en práctica soluciones desde ya, que puedan testarse y comprobar su efectividad de aquí hasta antes del buen tiempo. Es indudable que las administraciones no podemos seguir permitiendo esta situación que, como dicen los vecinos, no sólo es tercermundista, sino que atenta directamente contra la salud de los ciudadanos y, por supuesto, contra todo el ecosistema de la zona”.
Torres añade, además, que “es muy difícil de explicar a la ciudadanía que un problema tan antiguo como éste y basado en una actitud tan intolerable como la de verter las aguas fecales al cauce de un río siga sin solucionar, año tras año. Desde luego, en el Ayuntamiento de Huércal de Almería no nos vamos a resignar a dar por buena una situación intolerable desde todos los puntos de vista. Nuestros vecinos no pueden pasar por esa zona y resignarse a soportar el olor y la convivencia con las aguas fecales; sus hijos no pueden jugar en los alrededores del cauce del río sabiendo lo que a él se está vertiendo; quienes llevan a cabo cultivos en ése área no pueden arriesgarse a que existan filtraciones o contaminaciones de esas aguas fecales y, por supuesto, no vamos a esperar a que llegue el verano o la primavera y nos invadan los mosquitos. La situación no puede seguir así y hay que actuar desde ya mismo”.
