Javier A. García: “Las diputaciones tienen que prestar servicios para que la gente viva donde le dé la gana vivir y no tenga que irse de sus pueblos”
Foto: Curro Vallejo
En su despacho de la Diputación Provincial de Almería, Javier Aureliano García tiene apretadas agendas. Nos hace un hueco para esta entrevista en la que hemos aprovechado para hablar con él de los logros y retos que tiene la provincia por delante. El papel de las diputaciones es, para él, imprescindible. Explica que gracias a ellas hay pueblos, como Benitagla, que por primera vez en su historia tienen un cajero automático, y se muestra orgulloso del trabajo realizado. También habla de la importancia de dar a conocer esta provincia como destino turístico, de lo imprescindible de la promoción de Almería y no hemos dejado fuera los duros momentos que ha atravesado por el ‘Caso Mascarillas’. Sin nombrarlo y hablando de él como un “mal trago”, Javier García cuenta que le quitó el sueño, que no lo ha superado y aprovecha para decir que política y justicia deben andar cada cual su camino y que no es partidario de dimisiones y ceses cuando se imputa a alguien. Cree que es la Justicia la que tiene que hablar primero. Nuestra entrevista comenzó por la apuesta de la Institución Provincial por atraer turistas a la provincia y podría haber tenido varios titulares, algunos muy jugosos y, seguramente, más llamativos. Pero por alguno teníamos que optar…
CARMEN LÓPEZ.- Una de las apuestas de la Diputación de Almería en estos años ha sido el turismo. Almería necesita turistas pero también maneras de llegar a Almería. ¿Cómo trabajan para subsanar esto?
JAVIER GARCÍA.- Nosotros siempre decimos que cuando una persona quiere hacer turismo se hace tres preguntas inevitablemente. La primera es dónde voy, la segunda es cómo voy y, la tercera, qué hago cuando llegue. Si somos capaces de responder a esas preguntas, estaremos haciendo bien el trabajo en lo tocante al destino ‘Costa de Almería’.
C.L.- ¿Vamos con la primera de esas preguntas que se hace todo turista?
J.G.- Para que los turistas quieran venir, desde la Diputación estamos promocionando el destino ‘Costa de Almería’ en nuestro mercado nacional, pero también en el internacional, para amortiguar esas caídas o los vaivenes que hay en el mercado turístico. Por eso hacemos promociones en Inglaterra, Centroeuropa, los países nórdicos, etc.; llegamos a acuerdos con compañías aéreas y turoperadores para traer turistas internacionales al aeropuerto de Almería.
C.L.- ¿Esas promociones han dado frutos?
J.G.- En los años prepandemia superamos el millón de pasajeros, pero la pandemia lo destrozó todo y hemos tenido que empezar de nuevo, y lo hemos hecho con el turismo nacional. Este año están creciendo los vuelos internacionales también. El año pasado todo fue turismo nacional, pero fue muy bien a los hoteles y hosteleros, porque decidieron quedarse en España y gastar el dinero en España. Este año está yendo bien, pero el pasado fue muy muy bien. El destino Costa de Almería lo estamos promocionando, creo, razonablemente bien. A la gente le suena el destino Costa de Almería. Lo tenemos todo para ser un gran destino. Nosotros hacemos lo que podemos desde la Institución Provincial y lo estamos consiguiendo. Han venido miles y miles de británicos, de nórdicos, de belgas a la provincia de Almería. Pero es verdad que las infraestructuras a nivel doméstico y nacional no son lo que nos gustaría que fueran. Para competir con otros destinos necesitamos, por ejemplo, la llegada del AVE.
C.L.- Y aquí entramos en la tercera cuestión que se plantea un turista.
J.G.- Sí. Tener AVE es importantísimo, fundamental, imprescindible, clave; indispensable para que el turismo se pueda consolidar en un territorio. El que no tenga AVE tiene que redoblar los esfuerzos para que le llegue la misma cantidad de gente por otros medios. Tenemos aeropuerto, pero lo que tenemos que intentar a toda costa tener AVE, porque eso nos uniría con todo el Mediterráneo y con todo el centro de España y, por ende, con Europa. El segundo motivo es que abarataría los precios del avión, porque habría competencia y bajarían los precios de los vuelos. Y, en tercer lugar, para tener un turismo sostenible; la huella de carbono del AVE es mucho menor que la de cualquier otro medio de transporte, y eso nos interesa.
C.L.- Lo ideal es ser destino turístico todo el año.
J.G.- Eso es, por las horas de sol que tenemos y la singularidad que tiene la provincia de Almería que no tiene ninguna otra provincia de Europa, con los cielos limpios, con el desierto, las playas, la nieve. Aquí se pueden hacer cosas que en otros lugares, por la temperatura, no hay condiciones. Aquí se puede hacer turismo acuático todo el año, la temperatura media del agua es de 19 a 21 grados fuera del verano. Eso es desestacionalizar el turismo. Una persona que nunca ha visto las estrellas, que quiere hacer deporte en cualquier época, por ejemplo, lo encuentra en Almería.
C.L.- La marca ‘Sabores Almería’ fue otra iniciativa interesante. ¿Cómo está yendo?
J.G.- Va viento en popa. Nosotros no esperábamos tanto éxito como estamos teniendo. Quisimos empezar a hacerlo con los pies en la tierra. Primero muy concienzudamente por los cimientos, muy poco a poco para consolidar la marca gourmet cada vez más. Los resultados han sido espectaculares, de tal manera que no sólo las empresas agroalimentarias están interesadas y tenemos, incluso, lista de espera para entrar en Sabores, sino que también hemos conseguido unir los productos de Almería con la hostelería de Almería. Antes no había esa comunión. Ahora es raro que no haya un cartel que diga “aquí se consumen productos almerienses”. Eso se consigue con mucho trabajo, pero al final el hostelero de Almería se ha dado cuenta de que hay un excepcional producto de la tierra; pero también el hostelero de otros sitios.
C.L.- Todo lleva un tiempo y también mucho trabajo; pero, además, asienta población en los pueblos de interior.
J.G.- Eso es. Nosotros lo que no podíamos hacer era presentar nuestros productos en grandes escaparates nacionales o internacionales, sin que fuera conocido y reconocido en Almería. Estamos teniendo éxito en ese sentido. El 80% de ‘Sabores Almería’ son productos de municipios de menos de 150 habitantes y están consolidando su empresa allí, su empleo, asentando población, teniendo la familia allí. Esa es una de las claves para evitar el éxodo hacia la costa y la despoblación. Sus productos artesanos y gourmets están llegando a toda la provincia, a toda Andalucía, España y fuera de ella. Hay empresas de ‘Sabores’ que están exportando a 15 y 16 países y antes hacían su producto en el garaje de su casa, gracias al paraguas de ‘Sabores Almería’.
C.L.- Almería, la provincia, ha encontrado visibilidad fuera gracias a FICAL. ¿Se ha convertido en nuestro mejor escaparate?
J.G.- FICAL es nuestra tarjeta de presentación de lo que significa Almería para el cine y el cine para Almería, es el nexo de unión de lo que ha significado, significa y tiene que significar Almería en el mundo del cine y el cine también para Almería. El cine no se podría entender sin esta tierra y viceversa. Nosotros queremos generar riqueza y que sigan viniendo rodajes a la provincia y que nunca perdamos de vista que el cine genera riqueza y empleo. Aquí se han rodado superproducciones que han mostrado a Almería al mundo entero. FICAL es un punto de encuentro de las jóvenes promesas del cine y el hecho de que el cortometraje juegue un importante papel en el festival abre las puertas a los directores noveles. Casi nos hemos convertido en la antesala de Los Goya, porque los ganadores de FICAL son los ganadores de Los Goya. Somos una especie de talismán. Además, hemos introducido las series en el festival y eso nos da un plus. La industria cinematográfica almeriense es otra de nuestras apuestas y trabajamos en ese sentido.
C.L.- Puestos a hablar de escaparates, a la vuelta de la esquina está la etapa de La Vuelta 2022.
J.G.- La Vuelta llega a 145 millones de hogares, llegaremos a 350 millones de personas fácilmente el día 31 de agosto. Esto nos pone en el mapa. Gente de todos los continentes, cuando vea La Vuelta 2022 a su paso por Almería ya nos geolocaliza. Igual que el fútbol, estar en Primera y que esté ahí el destino ‘Costa de Almería’ sólo con el partido contra el Real Madrid ha llegado a 600 millones de personas que están escuchando y viendo Almería. Eso no está pagado, es una auténtica locura y vamos a seguir apostando por eventos que nos hagan lanzarnos de una manera importante.
C.L.- ¿Cuántos pueblos de la provincia se ha recorrido en este último año?
J.G.- Pues no lo sé –resopla-, no tengo ni idea; pero sí te puedo decir que me he recorrido los 103 pueblos varias veces. En coche y andando.
C.L.- ¿El objetivo, como es lógico, siguen siendo los pueblos pequeños para la Diputación?
J.G.- Sí, claro. Ésa es nuestra razón de ser y prestarles servicios. Queremos dar las mismas oportunidades a un vecino de Benitagla, que tiene 67 habitantes, que las que tiene un vecino de la capital almeriense. Tiene que ser así y para eso tiene que estar la Diputación. Si no es por la Diputación, Benitagla no recicla, y tiene contenedores de recogida lateral. Benitagla, por cierto, está fuera de la exclusión financiera. Es el único pueblo de España con 67 habitantes que está fuera de la exclusión financiera, tiene un cajero automático. Jamás lo tuvo y ahora lo tiene para hacer operaciones de todo tipo. Las diputaciones tienen que prestar servicios para que la gente viva donde le dé la gana vivir; que si la gente no vive en un sitio no sea porque no tiene servicios. No se obliga a nadie a vivir en un pueblo, pero tampoco se puede obligar a nadie a vivir en una ciudad. La diputación está para igualar servicios y eso hacermos.
C.L.- La inversión de esta diputación ha ido ‘in crescendo’. ¿Qué destacaría?
J.G.- Somos la diputación más inversora de toda Andalucía, nada más y nada menos. Invertir es igualar oportunidades. Hay municipios pequeños en la provincia con instalaciones deportivas de primer nivel, con espacios escénicos de primera. Invertimos en sus calles, en planes sociales y de todo tipo, porque es lo que tenemos que hacer. Ha ido creciendo la inversión porque hacía falta y hemos redoblado los esfuerzos económicos, sobre todo con la pandemia y después de ella.
C.L.- ¿La asignatura pendiente?
J.G.- Sí, que no haya un solo almeriense que quiera trabajar y que no pueda. Si hay un solo almeriense que quiera vivir en un pueblo, porque se ha criado ahí o porque le dé la gana y que se vea obligado a irse porque no puede trabajar o no tiene servicios, eso es una espinita que tengo clavada. Hemos hecho mucho, pero queda aún mucho por hacer en ese sentido.
C.L.- Pero hay cosas que están a punto de llegar y que se convertirán en hitos para Almería.
J.G.- Dentro de poco estará listo el Hospital Provincial y albergará el Museo del Realismo Español, que no hay ninguno en ningún otro sitio. Será un hecho histórico y no para la capital, para toda la provincia. Que vaya a ser Almería el lugar para ese museo no lo podíamos imaginar y ahí va a estar. Pero también convertiremos el Cortijo del Fraile en un gran espacio cultural con su puesta en valor, para que el patrimonio de Almería también sea espacio de creación de empleo y riqueza.
C.L.- ¿Sigue teniendo tiempo para cocinar?
J.G.- Sí, lo sigo haciendo, siempre que puedo y perfecciono mi técnica.
C.L.- Algún mal trago ha pasado recientemente en la Diputación. ¿Se supera el mal momento?
J.G.- No, no se supera. No lo tengo superado y me ha quitado muchas horas de sueño, me ha destrozado y ha sido lo peor que me ha pasado en política. Todavía no estoy bien después de lo vivido; pero represento a una institución, tengo que ser responsable y recuperar la ilusión para seguir dándosela a los demás.
C.L.- ¿Duele más en lo personal o en lo político?
J.G.- Duele de las dos maneras, sobre todo duelen los prejuicios. Al ser algo sobre lo que la gente puede opinar sin que haya habido juicios ni sentencias, realmente duele. Yo siempre he sido muy respetuoso con el resto de las fuerzas políticas. Yo jamás he pedido la dimisión de nadie aunque esté imputado. De hecho, el portavoz del Grupo Socialista de la Diputación está imputado y tiene juicio oral abierto y nadie me habrá escuchado juzgarlo. Yo pido separación de poderes, para que los políticos no nos erijamos en jueces. Si mi partido pide dimisiones porque alguien está imputado, pues yo no estoy de acuerdo, de corazón. Conozco mucha gente de nuestro partido que ha estado imputada y luego ha sido absuelta, y siempre está la pena de telediario, el sacrificio de su entorno y familia. Es injusto que seamos jueces. El escarnio público a alguien por estar imputado no puede ser. Insisto, por prevaricar y malversar, el portavoz socialista está imputado y tiene juicio oral abierto, y nadie me habrá oído pedir su dimisión. Tiene que haber un juicio y, quién sabe, lo mismo sale absuelto. La justicia y la política han de seguir caminos separados.
