Jorge Javier Vázquez: “María Teresa y yo vivimos una guerra fría con telón de acero por medio”
Jorge Javier empezó fuerte la entrevista en Es la mañana de Federico, comentando el futuro nacimiento del primer hijo de Catalina y Guillermo en Reino Unido, y señalando la posibilidad de que en España también se pueda cambiar la legalidad para que pueda haber una Reina.
“Cada vez soy más republicano y estos asuntos cada vez me pillan más lejos, pero muy, muy lejos. Se va acentuando cada vez más, veo a la Familia Real como algo que no tiene nada que ver conmigo ni con este país. No lo pienso”, dijo Jorge Javier.
No obstante, señala también que esta Familia Real es representativa, “pero no sabíamos que lo era tanto. Ayer decía en Sálvame que el Rey está deseando que pasen estas fiestas, no le apetece cenar con su familia”. Eso, dijo en Es la mañana, significa que en el fondo “es como nosotros”. Vázquez ha añadido que en estas circunstancias “cada vez entendemos más a Letizia, un elemento extraño que llega a una familia donde todos se llevan mal”.
Su infancia en Barcelona y su etapa universitaria
El presentador también comentó con Federico Jiménez Losantos la vida en la Barcelona de su infancia tal, cómo la vivió y cómo la relata en su primera novela, La vida iba en serio. Aprovechando el tinte autobiográfico del libro, Vázquez habló en el programa de su época en la facultad, donde estudió la carrera de literatura medieval pese a los malos profesores que le tocaron. “En primero sacaba matricula, y en quinto con los mismos apuntes saqué notable. El nivel era pésimo, estaba lleno de funcionarios infames. Yo descubrí el bar y lo que era no ir a clase”.
“Fue un mundo nuevo ya que venía de un colegio del Opus Dei. No obstante, y pese a la liberación respecto al colegio del Opus Dei, “no ligaba nada, hasta me costaba saber que había bares donde solo iban hombres. Hasta los veinte no conocí a otro gay en la facultad. Era muy pavo”. “Intentaba leer en el periódico donde había bares gays y las fotografías eran muy tétricas. No era la luminiosidad de hoy”, explicó.
Una vida, la suya en Barcelona, repleta de anécdotas entre dramáticas y divertidas. Cuenta Jorge Javier que, durante esa época en el Opus Dei, un día se fue a la catedral de Barcelona para confesarse. “Me tocó un cura que debía tener prisa”, porque tras un largo rato confesándose, “cuando está a punto de cerrar la ventanilla le digo: bueno, también me gustan los chicos”.
El resultado, que “iba buscando consuelo y me echaron”. Otra tampoco tiene desperdicio aunque fue “tremenda” para él, y que figura en el libro, es cuando acudió con unos amigos a la discoteca Titus, “y allí se produce un hecho terrible. Voy a la disco que quiero ir con la gente con la que quiero estar”… y una vez allí el portero dejó entrar a sus amigos, pero no a él. Un hecho que ahondó en sus conflictos personales y que por eso incluyó en el libro.
Jorge Javier también recordó en esRadio sus comienzos en Madrid en el mundo de la comunicación, desde la COPE hasta su época en Radio España con Antonio Jiménez, con quien no tiene nada en común “aunque es uno de los mejores jefes” que ha tenido.
Su relación con Madrid
Todo cambió, sin embargo, cuando se trasladó a Madrid a trabajar. “Para mí Madrid significa muchísimo, yo que soy de Barcelona, me siento muy de Madrid. Llegué con 25 años con muchos miedos, no huyendo de mi familia, pero sí buscando mi libertad”.
Además, aseguró, llegó con “un trabajo que estaba muy bien, en la revista Pronto como colaborador”, que además estaba bien pagado. “Vivía en la Plaza de Isabel II y allí descubrí la libertad”, explicó en Es la mañana de Federico. Para él, en suma, “Madrid es una de las mejores ciudades del mundo para vivir”.
El problema con Maria Teresa Campos
El presentador no eludió las preguntas sobre su polémica con Maria Teresa Campos a raíz de su enfado reciente en el plató de Sálvame. Pese a que no rechaza volver a verla, señala que “para trabajar todavía es pronto” ya que requiere aún de una “conversación previa”.
“Que ahora estemos en Guerra Fría no quiere decir que haya dejado de admirarla y quererla. Pero hay un telón de acero de por medio “, bromeó. No obstante, anticipa alguna señal de acercamiento. Pese a no quitarle hierro al asunto, señaló también que “nos cruzamos por los pasillos y nos entra la risa”.
Ahora, Jorge Javier Vázquez afronta la vida con otra óptica y más tranquilidad. “He pasado ya toda esa etapa”, y tal y como apuntó, ahora su lema es “ver todo lo que te rodea como si no fuera contigo”. Sobre el final de su etapa estelar como presentador en Telecinco, Jorge Javier opinó que lo ideal es “irse de la fiesta cinco minutos antes de que me echen”, para poder decidir él.
