JOSÉ ANTONIO ZAMORA, ACUSADO DE TRES ASESINATOS POR LOS HECHOS SUCEDIDOS EL 26 DE JULIO DE 2011 EN PALOMARES (ALMERÍA) HA RESULTADO ABSUELTO.
El Jurado popular ha emitido veredicto por el que se absuelve de los tres delitos de asesinato de los que José Antonio Zamora fue acusado por el Fiscal y la Acusación particular, acogiendo la tesis de la defensa del acusado ejercida por los Abogados Ernesto Osuna Martínez (Luna y Asociados de Granada) y Martín de los Reyes Martínez Lirola (Lirola & Calbarro Abogados de Almería).
El Jurado ha estimado la legítima defensa como la razón por la que actuó en la necesidad de defenderse ante los ataques que las víctimas le estaban infligiendo momentos antes de su muerte.
José Antonio Zamora disparó a las tres víctimas después de haber sido atacado por dos de ellas cuando estaba en el interior de su vehículo. Uno de los atacantes introdujo su cuerpo en el interior de la furgoneta para morder en el rostro al conductor, resultando la amputación de la nariz del mismo, mientras otro lo sujetaba por el cuello, en un intento de estrangulamiento. Ante esa situación en la que Zamora sentía que le estaban empezando a matar, instintivamente cogió la escopeta que llevaba en el interior del vehículo y disparó contra los atacantes, resultando fallecidos tres miembros de la misma familia de etnia gitana, padre, madre e hijo.
Se da la circunstancia de que miembros de esa familia habían sido denunciados en 2008 por un presunto robo de materiales de construcción propiedad de José Antonio Zamora y que un miembro de esa familia lo agredió cuando se encontraron en la Gasolinera de Palomares cuatro días antes del fatal desenlace. Como consecuencia de esa agresión Zamora presentó denuncia ante la Guardia Civil y otro integrante de esa familia, que resultó fallecido en los hechos, se metió en el domicilio de la familia del acusado para conseguir que retiraran la denuncia contra su hermano, amenazando con volver con más gente si no lo hacía y advirtiendo que sabían por dónde se movían la mujer y la hija de cuatro años de edad de Zamora.
José Antonio, bajo la presión de las amenazas proferidas contra él, su familia y su patrimonio, decidió subir al poblado donde residía esta familia para pedirles que no volvieran a amenazarlo ni a él ni a su familia, cuando al abrir la ventanilla de su vehículo para hablar, recibió el mordisco en su nariz desencadenando el fatal desenlace.
