La acusación de Ana Julia Quezada ve dos móviles para el “asesinato con alevosía” del pequeño Gabriel Cruz y la defensa sostiene que fue un accidente

A las 08:55 horas de la mañana llegaba esposada a la Audiencia Provincial la autora confesa del crimen del pequeño Gabriel Cruz. En torno a las 10:00 horas comenzaba la vista con la designación de los miembros del jurado, siete mujeres y dos hombres, que se encargarán de sentenciar si los hechos acaecidos fueron fruto de la intencionalidad de matar o si se trató de una muerte accidental, como sostiene la defensa.
Sobre la mesa, en la Audiencia Provincial, tres posturas: la de la fiscalía y la acusación, con puntos en común pero también con diferencias; y la de los abogados defensores. Durante la vista, la fiscal Elena Fernández, ha relatado que la acusada, Ana Julia Quezada, una vez en la finca de Rodalquilar, “de forma deliberada y consciente y con claro ánimo de ocasionarle la muerte, lo proyectó contra el suelo o pared de una de las zonas de la vivienda y después le tapó boca y nariz hasta vencer la resistencia de la víctima, asfixiándolo, y sin oportunidad de que se defendiera”. Según ha detallado, el pequeño falleció el mismo día de la desaparición, entre las 15:30 y las 16:30 por asfixia. Ha detallado asimismo que Ana Julia cavó una pequeña fosa, desnudó prácticamente al menor e lo introdujo en la fosa tapándolo con tierra y piedras; y que ella, desde entonces, continuó yendo a diario a la finca donde ocurrieron los hechos. “Simuló estado de aflicción, se involucró en las batidas de búsqueda, con frialdad de ánimo, y durante la batida del 3 de marzo llegó a propiciar el hallazgo de una de las prendas de la víctima en compañía del padre del niño, para tratar de dirigir las miradas de la investigación hacia su expareja”, ha añadido, hasta que fue interceptada en Vícar “sin poder ocultar los hechos”. Para la fiscal, “el crimen fue deliberado”. “Ana Julia le dio muerte de forma tan inmediata que anuló la capacidad de reacción del niño, que “no tuvo opción alguna de salir con vida de aquella finca”, ha asegurado Elena Fernández.
Acusación particular
Por su parte el letrado de la acusación particular, Francisco Torres, ha explicado que hay diferencias claras entre lo que sostiene la fiscalía y lo que sostiene la acusación: “En primer lugar se habla de asfixia, pero también había hemorragia cerebral, en vida del niño. No ha sido accidental, como sostiene la defensa. La acusada es rematadamente mala. Gabriel estuvo cerca de una hora con posibilidad de salvarse”, ha afirmado Torres durante la vista, quien ha recordado que Ana Julia Quezada, después de enterrar a Gabriel “se pone a fumar y a pintar”, añadiendo que el niño sufría “hiperpresión física” y apuntando también que la acusada “lo quiso primeramente descuartizar”, algo que, según Torres, será más difícil de demostrar.
Con respecto a los delitos contra la integridad moral, ha explicado que se dan porque “era innecesario el daño que hizo a los padres sabiendo desde el minuto 1 que lo había matado. Seguía durmiendo con el padre de Gabriel, sin escrúpulos”.
También ha explicado a los miembros del jurado que sí hay un móvil para el asesinato y que es doble: económico –la finca- y el móvil de que Gabriel “estorbaba y le incomodaba” en la relación con su padre, demostrando un “profundo desprecio a la vida de un niño de ocho años”.
La defensa
El abogado defensor, Esteban Hernández, ha apuntado a que “la cuestión fundamental es la intención” de la acusada. “Lo que ella declaró fue que era accidental”, ha dicho. “La discrepancia entre Fiscalía y Acusación, ahonda en lo que Ana Julia declaró ante la Guardia Civil, que su intención era callarlo” y no matarlo; y que “su posterior actuación se debe a que quería ocultar lo sucedido”, explicaba la defensa, quien también apuntó a que “hay discrepancia entre lo que dicen los forenses y los médicos que contrata la familia. La abuela relata que estaban pintando la finca y que después de comer Ana Julia les pide a ella y al niño que la acompañen a pintar, por lo que no había idea de matar”, refiere.
Para Esteban Hernández, la actuación de Ana Julia desde la desaparición del pequeño Gabriel se debió a que “no sabía qué hacer después de que el niño se muera” y ha recordado que “ella nunca ha negado que dio muerte al niño”.
Pospuesta a este martes la declaración de Ana Julia Quezada
Aunque inicialmente estaba previsto que la acusada prestara declaración este lunes, la designación del jurado y las cuestiones previas de las partes han prolongado la vista hasta las 13:55, por lo que se ha aplazado a este martes, sobre las 09:30 horas, su declaración.
