La caída de la cosecha de almendra en un 25,7% en 2013 eleva el valor de la producción hasta los 11,34 millones
El sector de frutos secos de la provincia de Almería cosechó el pasado año 6.600 toneladas de almendra, lo que supuso una reducción de la producción del 25,7 por ciento con respecto al año anterior si bien ha propiciado un incremento del valor del producto en un 23,5 por ciento con respecto a 2012 hasta los 11,34 millones de euros.
Así lo ha indicado la Delegación Territorial de Agricultura en una nota en la que señala que la almendra ha cotizado a una media de 1,7 euros por kilo, “casi el doble de los precios medios alcanzados en los últimos cinco años”.
El descenso de la cosecha de almendra en 2013 se ha debido a una serie de circunstancias como las heladas de febrero y marzo, que afectaron sobre todo a las variedades de floración temprana; a problemas de floración por las continuas lluvias en el momento de la floración, y el agotamiento de algunas plantaciones, como consecuencia de periodos de sequía en años anteriores.
El almendro, que es el cultivo que más superficie ocupa en la provincia, está repartido mayoritariamente entre las comarcas del Alto Almanzora y Los Vélez. La provincia cuenta con explotaciones casi testimoniales de nogal, con 88 hectáreas que se encuentran la mayoría por los municipios de Gérgal, Beires y Paterna del Río; castaño, con 49 hectáreas en Paterna del Río y 20 en Bayárcal; y pistacho, con ocho hectáreas en Tabernas y una en Vélez-Rubio.
El comportamiento de estos frutos secos también ha sido diferente. En el caso del castaño, la producción se ha mantenido en 200 toneladas, si bien el precio de la castaña se ha incrementado un 38,6 por ciento hasta los 2,4 euros el kilo, y el valor total de la facturación ha ascendido a 485.000 euros, es decir, un 38,6 por ciento.
Mejor incluso ha sido el comportamiento del nogal, cuya producción, a pesar de contar con menos superficie se ha elevado a 185 toneladas, un 213 por ciento más que en el año de referencia. El precio medio de la nuez rozó los cuatro euros el kilo, con lo que el valor global de la producción ascendió a 720.000 euros.
En cambio, el pistacho, pese a incrementar su superficie, ha visto reducida la cosecha a siete toneladas, y aunque el precio medio se ha incrementado casi un 20 por ciento –5,4 euros el kilo–, la facturación global se ha mermado un 15,6 por ciento y ha quedado en 38.000 euros.
