La democracia se encuentra en peligro
Comenzamos hace unos días el mes de julio, el mes de la Santísima Sangre de Jesús. La devoción a la preciosísima Sangre de Cristo viene de lejos, pero fue instituida por el Papa Pío IX y elevada a fiesta universal. Está íntimamente unida con el Santísimo Nombre de Jesús y el Sagrado Corazón. Invita a los católicos a meditar en el sacrificio redentor de Cristo y el derramamiento de su sangre preciosa por toda la humanidad. Después del Concilio Vaticano II la fiesta se eliminó del calendario litúrgico, pero se estableció una Misa votiva en honor de la Preciosa Sangre.
El próximo jueves celebramos a San Benito, patrón de Europa y padre de la vida monástica en occidente. Tenemos sobrados motivos para implorar por su protección pero, en estos días le encomendamos especialmente a sus monjes del Valle de los Caídos, atenazados por un gobierno revanchista que tristemente pretende ponerles en la calle para ganar una guerra que la inmensa mayoría de los españoles, hemos superado hace décadas.
Me llamó la atención, que el 28 de junio un sacerdote católico de Nebraska fue invitado a pronunciar la oración de apertura de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. El reverendo hizo una invocación a la Santísima Trinidad para que las autoridades sigan el ejemplo de Jesús en el servicio al prójimo y al Bien Común.
Comenzar el ciclo legislativo o alguna sesión con una oración o bendición es bastante frecuente en el mundo anglosajón, sin embargo es una magnífica noticia que en esta ocasión haya sido invitado un sacerdote católico y también lo es que la separación de Iglesia/Estado no impida reconocer el papel que Dios tiene en nuestras vidas, la necesidad de pedirle ayuda y que nos fortalezca. Seguro que es algo bueno para las conciencias de los representantes del pueblo, una estupenda costumbre que podríamos importar en España.
España vive momentos de gran incertidumbre. A la aprobación de la Ley de Amnistía, que rompe la igualdad de todos los españoles, ahora se suma la anulación -por parte del Tribunal Constitucional convertido como tribunal de casación para corregir al Tribunal Supremo en el ámbito de su jurisdicción es un gravísimo atentado contra nuestro estado de derecho- de la condena por prevaricación a la exministra del PSOE Magdalena Álvarez. Es previsible que el Constitucional, con mayoría progresista al haber sido elegidos por los socialistas, también anule el delito de malversación a Griñán, condenado por los ERE.
¡En España la democracia se encuentra en peligro!
Claramente, hay que seguir rezando, ¡y con mucho corazón!, por toda la clase política, la magistratura, la judicatura y todos los órganos de gobierno. También por la casa real.
Debemos rezar con verdadera fe y plena confianza en que nuestro Señor pondrá luz donde hay oscuridad. Él se abrirá paso entre las tinieblas para llegar a los corazones de quienes nos gobiernan. Y debemos emprender esta tarea junto a Él y de su mano porque:
“Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada” (Jn: 15, 5). Paz y Bien.
Rafael Leopoldo AGUILERA MARTÍNEZ Oña
