La Feria del Libro cierra este domingo cinco días de gran participación
Desde antes de que levantaran las persianas los 19 expositores ya había bastante expectación en la Plaza Vieja. El buen tiempo, soleado, y la última oportunidad de disfrutar de esta iniciativa ha movido a cientos de almerienses a visitar la Feria del Libro, que este domingo cierra sus puertas tras cinco días repletos de actividades culturales. Por ejemplo, casi un centenar de niños ha disfrutado con más de una hora de cuentos y relatos ofrecidos por la Librería La Princesa y El Pirata, agrupados bajo el título ‘La Brujita Loli y El Hada de los Besos’. Junto a ellos, numerosos pequeños son los que han desfilado por el taller de maquillaje o se han realizado fotografías con distintos personajes infantiles, auténticos ídolos para ellos, como Mickey Mouse, Bob Esponja o Silvestre.
También los niños y los no tan niños han reído y mucho en la carpa Juan Ramón Jiménez, habilitada en el centro de la Plaza Vieja por el Área de Cultura. La compañía Spasmo Teatro ha representado la obra ‘E-Book, las edades del libro’. Un repaso imprescindible a través del tiempo que se adentra en el apasionante mundo del saber, de los grandes descubrimientos y de la evolución de la escritura y sus distintos soportes hasta el día de hoy, culminando con la aparición del E-book, que da nombre al espectáculo. Un espectáculo con vocación didáctica, educativo y muy divertido. Una minuciosa revisión de las distintas etapas de la evolución del libro, condensada en sesenta minutos y aliñada con ironía, efectos visuales y sonoros, e ingentes cantidades de humor gestual. Así el recorrido ha pasado por la Prehistoria, el mundo egipcio, la Edad Media y los monasterios… así hasta llegar a nuestros días, con la conclusión para grandes y pequeños de que lo importante es leer. La obra se ha desarrollado en colaboración con Platea, el Programa Estatal de Circulación de Espectáculos de Artes Escénicas en Espacios de las Entidades Locales del Ministerio de Cultura.
Por la mañana, los autores también han tenido protagonismo. El salón de plenos ha albergado la presentación de ‘Hipstamatic 100’, cuarto libro de Juan Manuel Gil, que compila los 100 artículos que bajo ese nombre ha publicado en los últimos cuatro años en La Voz de Almería. “Un recorrido circular por vivencias, verdades, mentiras”, ha asegurado el autor. En él se habla de libros, de música, de la ciudad, de bares…
De igual forma, el stand de firmas ha vivido hoy uno de sus días más concurridos, por él han desfilado los autores Javier Carretero, Antonio Gil Albarracín, Juan Antonio Pajuelo, Francisco Cazorla, Angie Skie, José Antonio Garrido, José Antonio Santano, Carlos Maleno y Julio Béjar, también integrante del Colectivo La Confluencia, que representa ‘Mudanzas’ a las 18 horas.
La Milonga hizo bailar
La Milonga llenó de cantes de ida y vuelta la sala Juan Ramón Jiménez en la noche de ayer, ante un público entregado que no paró de aplaudir y seguir el ritmo marcado por este grupo que fusiona el tango, bolero y flamenco. Sobre el escenario se pudieron escuchar temas muy populares como ‘Esta noche me emborracho’, ‘Volver’, ‘Payaso’ o una versión libre y muy animada de ‘Dos Gardenias’.
La formación nació en Almería, en la primavera de 2013, y surge como respuesta a la necesidad de expresión artística de sus integrantes. Los orígenes de cada uno de ellos son diversos, desde el lejano Montevideo-Uruguay, pasando por Girona, hasta llegar a Almería por la carretera de Dalías, pero todos con un puerto en común: La Asociación Cultural ‘La Guajira’. Ésta les sirvió como caldo de cultivo artístico y social, ya que fue allí donde se encontraron, donde se mezclaron y donde sacaron del horno éste proyecto cuyo estilo musical irremediablemente se enmarca dentro del bolero y el tango rioplatense pero con ritmos y armonías muy flamencas. Sus componentes, Mauro Rosso, Antonio el Wity, Bori Albero y Hesú se han acompañado en el concierto celebrado en la Feria del Libro de otros músicos y dos bailaores para deleitar al público, en una noche con mucho arte y en la que se fusionó el buen hacer de los artistas con el calor con el que les arroparon los asistentes.
