LA GACETA.- Los ‘conservadores’ del Constitucional intenta impedir el paso a Sortu
Máxima expectación en el Pleno del Tribunal Constitucional (TC) que hoy arranca y que vuelve a incluir en su orden del día el recurso de amparo de la formación proetarra Bildu. Hace dos semanas los magistrados del tribunal de garantías no pudieron abordar el estudio y deliberación de este asunto porque había otras cuestiones distintas para tratar en el orden del día, por lo que fue pospuesto para esta semana.
Eso sí, el Pleno del TC, por unanimidad, amenazó el primer día con paralizar la actividad si PP y PSOE no comenzaban a negociar la renovación de forma inminente. Con todo, el recurso de amparo de Sortu, cuya inscripción en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior prohibió el Tribunal Supremo, tiene divididos en dos bloques a los magistrados del Constitucional.
Es altamente probable que la formación proetarra salga adelante con los votos de los magistrados progresistas, esto es, el presidente Pascual Sala; el vicepresidente, Eugenio Gay; la ponente, Elisa Pérez Vera, y los magistrados Pablo Pérez Tremps, Adela Asúa Batarrita y Luis Ignacio Ortega Álvarez, que defenderán que a Sortu se le ha vulnerado su derecho fundamental a la participación política, que recoge nuestra Carta Magna.
Así las cosas, al bloque conservador, actualmente en minoría, sólo le queda intentar convencer a sus compañeros progresistas para impedir la legalización de Sortu. Ardua tarea, si se tienen en cuenta los antecedentes de hace un año, cuando la coalición Bildu fue aupada por las mismos magistrados para ocupar las instituciones en el País Vasco y Navarra.
ETA, a la espera
Entretanto, los pistoleros saben que estarán en las próximas elecciones autonómicas vascas, su gran objetivo, porque su brazo político ya está injerto en coaliciones (Bildu y Amaiur) y lo va a seguir estando en la alianza que ya ultiman. Pero los terroristas interpretarían muy positivamente la “garantía” de tener un “partido propio”. En su delirio permanente, ETA y su entorno verían la legalización de Sortu como uno de esos “gestos” o “pasos” que le reclaman al Estado para la hipotética “resolución del conflicto”.
En febrero del año pasado, sólo unos días después de que la banda anunciase la “tregua permanente” –lo que da muestras de la estrategia común de unos y otros–, los históricos dirigentes de Batasuna presentaron en sociedad la marca Sortu. En sus estatutos, la formación habla del “rechazo a la violencia, incluida la de ETA”. Como dicen en la lucha antiterrorista, rechazan los atentados que saben que no se producirán.
