La Guardia Civil ha interceptado a 200 inmigrantes en pateras desde que comenzó el año
Con una ponencia sobre el control de la inmigración en la frontera sur de Europa, el Teniente Coronel Hernández Mosquera ha detallado las acciones que lleva a cabo la Guardia Civil en esta provincia para frenar la entrada de la inmigración irregular y ha explicado en qué consisten los sistemas de vigilancia con los que cuentan los agentes. Según ha manifestado, en lo que llevamos de año, a las costas de Almería han llegado en torno a 200 inmigrantes, una cifra sensiblemente inferior a la registrada el año pasado. En 2013, un total de 808 inmigrantes irregulares intentaron alcanzar la costa almeriense a bordo de 42 parteras. La cifra ascendió a 2.653 en todo el litoral andaluz.
Hernández Mosquera señalaba que el flujo inmigratorio se ha trasladado a otras zonas del Mediterráneo y que, actualmente, son países como Italia, Grecia o la isla de Malta los que soportan mayor presión inmigratoria. Tanta que, como ayer señalaba en este mismo curso el General de División Juan Antonio Moliner, la Marina italiana está interceptando a una media de 1.000 inmigrantes diarios cerca de la isla de Lampedusa desde que comenzó el año. “Aquí, ni siquiera cuando vivimos la crisis de los cayucos, hemos tenido cifras semejantes”, decía hoy.
El jefe de Operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Almería se ha pronunciado también sobre la ampliación del perímetro de concertina en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla. “No es nuevo que los inmigrantes arriesguen su vida para conseguir un objetivo. Lo hemos visto en el agua, cómo se embarcan en condiciones muy precarias y ahí también. No es el elemento físico, este puede ser válido o no, es un debate complejo en el que cada uno tiene su punto de vista”, ha afirmado.
El control de inmigración se centra, ha explicado Hernández Mosquera, en varios ejes. Por una parte, la cooperación con los países de origen de los inmigrantes, en el caso de Almería principalmente Marruecos y Argelia. Por otra, elementos de detección para interceptar a los inmigrantes lo más cerca posible de la costa de origen. Alta mar es, en contra de lo que pudiera parecer, el espacio más seguro para llevar a cabo una operación de salvamento de inmigrantes. “Ellos saben que vamos a rescatarles y se dejan ayudar por nosotros. Lo más peligroso es cuando la patera está ya muy cerca de la costa. El oleaje puede volcar la barca en cualquier momento y la mayor parte de ellos no saben nadar. Aunque hagan pie, están tan asustados que muchos, en esa situación, se ahogan”, exponía Hernández Mosquera a los participantes en este curso de verano de la UAL.
El jefe de Operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil también decía que se producen momentos “de gran emoción”: “Como cuando hemos dado con una patera que había estado perdida y hallamos a todos los tripulantes con vida o las veces que rescatamos una embarcación en la que viajan bebés, niños muy pequeños o mujeres embarazadas”.
