La Junta destina 5 M€ para impulsar accionesfrente al cambio climático en los municipios
Esta convocatoria de subvenciones permitirá a los ayuntamientos adaptar sus entornos urbanos al calor y reducir emisiones
El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la aprobación por parte de la
Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de las subvenciones, en régimen de
concurrencia no competitiva, destinadas a los municipios andaluces para llevar a cabo
actuaciones frente al cambio climático y de su próxima convocatoria, correspondiente a
2025, que tendrá una cuantía de cinco millones de euros.
El cambio climático constituye el mayor reto medioambiental del siglo XXI. El incremento
de la temperatura media del planeta, unido a la alteración de los patrones de lluvia, la
pérdida de agua disponible y la mayor frecuencia de fenómenos extremos, tiene efectos
directos sobre el medio ambiente, el desarrollo económico y la salud y bienestar de las
personas. Según los Escenarios Locales de Cambio Climático en Andalucía, tal y como
revela el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC), para mediados de siglo (2041-2070) se prevé un ascenso de entre 2
y 4,5 grados, que podría alcanzar entre 2 y 5,5 grados a finales de siglo en los
escenarios más desfavorables.
Esta realidad climática afecta de manera especial a los entornos urbanos, donde el
fenómeno de las llamadas ‘islas de calor’ puede elevar las temperaturas locales hasta
cinco grados por encima de la media regional. Las ciudades, por su densidad
edificatoria, escasez de zonas verdes y acumulación de tráfico, se convierten en puntos
críticos del calentamiento global, con impactos en la calidad del aire, la salud pública y
el bienestar psicofísico de la ciudadanía.
Desde hace años, la Junta de Andalucía ha asumido un papel activo en la respuesta
ante este desafío. En 2021 aprobó el Plan Andaluz de Acción por el Clima (PAAC),
instrumento general de planificación que desarrolla la Ley de medidas frente al cambio
climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía. Este plan
se ha convertido en la herramienta de referencia para orientar las políticas públicas y
dar cumplimiento al compromiso exigido a los poderes públicos andaluces por el artículo
204 del Estatuto de Autonomía.
En este marco, los municipios desempeñan un papel esencial. La Ley 8/2018 establece
en su artículo 15 la obligación de que todos los municipios andaluces elaboren y
aprueben Planes Municipales contra el Cambio Climático, en el ámbito de sus
competencias y en coherencia con las determinaciones del PAAC. Estos planes deben
basarse en un análisis de las emisiones locales de gases de efecto invernadero y de la
vulnerabilidad climática del territorio, definiendo actuaciones concretas de mitigación y
adaptación. En mayo de 2025, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente hizo
entrega de los Planes Municipales contra el Cambio Climático (PMCC) a más del 95%
de los municipios andaluces menores de 50.000 habitantes, 756 en total.
Apoyo a la acción climática local
Así, la Junta de Andalucía impulsa la acción climática a escala local mediante
estrategias, herramientas técnicas y ayudas económicas. Con las nuevas bases
reguladoras se refuerza este compromiso, dotando a los ayuntamientos de un apoyo
financiero para ejecutar actuaciones que mejoren la resiliencia de los espacios urbanos
y periurbanos, promuevan la transición energética y reduzcan la vulnerabilidad de la
población ante el calor.
La convocatoria de 2025 contará con cinco millones de euros, cofinanciados con cargo
al Programa de Andalucía FEDER 2021-2027. Estas ayudas se estructuran en dos
líneas diferenciadas: una dirigida a municipios con una población igual o superior a
50.000 habitantes, y otra destinada a municipios de menor tamaño. Cada línea contará
con 2,5 millones de euros, de modo que el conjunto de la convocatoria dé cobertura a
la práctica totalidad del territorio andaluz.
El procedimiento de concesión se tramitará en régimen de concurrencia no competitiva,
garantizando la igualdad de oportunidades y evitando la discriminación entre municipios,
dada la obligación legal de todos ellos de disponer de un plan municipal de cambio
climático. Las cuantías oscilarán entre 50.000 y 500.000 euros, en función de la
población y de la magnitud de la actuación, con un mínimo de 50.000 y un máximo de
250.000 euros en los municipios de menor tamaño, y hasta 500.000 euros para los de
mayor población.
Las ayudas estarán orientadas a la creación de infraestructuras verdes en entornos
urbanos y periurbanos, con el objetivo de transformar las ciudades en espacios más
sostenibles, confortables y preparados frente a los efectos del cambio climático. Serán
subvencionables aquellas actuaciones que, dentro de las competencias municipales,
contribuyan al desarrollo del objetivo europeo específico RSO 2.4 ‘Favorecer la
adaptación al cambio climático y la prevención del riesgo de catástrofes, así como la
resiliencia, teniendo en cuenta los enfoques basados en los ecosistemas’.
Entre las actuaciones que podrán financiarse se incluyen la creación de parques,
jardines y huertos urbanos, los techos y cubiertas verdes, los jardines verticales en edificios públicos y la construcción de bosques urbanos, concebidos como grandes
áreas vegetales que mejoren la calidad del aire, aporten sombra y reduzcan la
temperatura ambiental. También podrán impulsarse intervenciones en centros
educativos, con jardines o depósitos de recogida de agua de lluvia, así como proyectos
de restauración de dunas costeras, marismas y humedales, y de renaturalización de ríos
y estuarios, destinados a reforzar la capacidad de sumidero de carbono y a proteger los
ecosistemas.
Otras actuaciones previstas son la instalación de infraestructuras verdes sobre
vertederos sellados, la creación de espacios públicos de confort climático para proteger
a la población y a los visitantes del efecto isla de calor, y la ampliación de áreas de
sombra mediante árboles, cubiertas vegetales y pérgolas ajardinadas que conecten las
zonas de mayor tránsito peatonal. En todos los casos, las inversiones deberán contribuir
de forma directa a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar la
capacidad de absorción de carbono y favorecer la biodiversidad urbana, al tiempo que
se incrementa el bienestar y la calidad de vida de la ciudadanía.
Estas ayudas, en línea con el Reglamento (UE) 2021/1058 del Parlamento Europeo y
del Consejo que regula el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo de
Cohesión, se enmarcan en el Objetivo Político 2 ‘Una Europa más verde y baja en
carbono’ y contribuyen de forma directa a la Agenda 2030 de Naciones Unidas,
concretamente al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 13: ‘Adoptar medidas
urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos’.
