“La justicia es la misma aunque la impartan militares o jueces ordinarios
“Muchos de los alumnos que hay en el curso no habían nacido en 1981, cuando se produjo el golpe de Estado. Quería hablarles, entre otras cosas, del consejo de guerra contra los militares que participaron en él, pero no sé si van a saber de qué les estoy hablando”. Así bromeaba minutos antes de arrancar su ponencia el asesor del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Luis Poyato, general consejero togado, participante en el curso sobre el ejercicio de profesiones jurídicas. “Tendré que improvisar”, decía.
En su intervención, Poyato ha explicado a los participantes parte de la historia del cuerpo jurídico militar, que data de la época de los Reyes Católicos y cuál es la labor que desarrolla en la actualidad: de asesoramiento, por una parte, y jurídica, por otra, de la que forman parte los juzgados militares y la fiscalía militar. “Antiguamente, la jurisdicción militar tenía conocimiento por razón de la materia, de la persona y del delito; en la actualidad solo es competente por razón del delito. El Código Militar Penal es distinto del común y los juzgados son independientes, pero hay que tener en cuenta que la Sala Quinta del Tribunal Supremo (Sala de lo Militar) forma parte del Tribunal Supremo y la jurisdicción es única”, ha señalado. “La justicia es la misma y la única diferencia es que quienes interpretan la justicia en un caso son militares y en otro, jueces ordinarios”, añadía.
Poyato se ha referido también al caso de los militares españoles que durante la guerra de Irak incurrieron en un delito de agresiones contra dos presos locales. El asunto salió a la luz en marzo del año pasado, cuando se hicieron públicas las pruebas del maltrato, que había tenido lugar casi diez años antes en Diwaniya, la base principal de las tropas españolas en Irak. La semana pasada se levantó parciamente el secreto de sumario y aunque apenas ha trascendido información del caso, sí se sabe ya de la detención de un legionario implicado. Hoy, José Luis Poyato añadía que al estar sub judice, no podía hacer valoraciones sobre el tema.
El doble de alumnos que el año pasado
El general consejero togado y asesor del Jefe del Estado Mayor de la Defensa ha sido uno de los ponentes en este curso sobre profesiones jurídicas, que dirige José Pascual Pozo, decano del Colegio de Abogados de Almería. Con alrededor de 80 alumnos inscritos, el curso ha doblado su número de participantes respecto al año pasado.
Con una nómina de ponentes relevantes, “primeras espadas de la materia con un profundo conocimiento del Derecho”, como ha reconocido Pozo, el curso pretende mostrar al alumnado las diferentes posibilidades que tienen estos estudios. “Cuando uno se mete a ejercer la abogacía, ve que no es lo que le gusta o lo que esperaba. Creemos que es positivo dar a conocer a los alumnos hacia dónde pueden dirigir sus pasos para que decidan, según sus capacidades, hacer una cosa u otra”.
Sobre la imagen de la justicia, el decano del Colegio de Abogados decía hoy que “entre todos” debe hacerse una labor de dignificación y limpieza. “La justicia nunca ha estado bien desde el punto de vista histórico, pero está servida por magníficos profesionales que hacen un esfuerzo ímprobo. Otra cosa es que el sistema esté mal estructurado o que haya falta de medios. Las cosas no son tal como se cuentan y no está tan mal como se dice”, ha apuntado.
