La obra ‘Los Yugoslavos’ destaca el valor de las palabras con un reparto encabezado por Javier Gutiérrez
Unas 600 personas se dieron cita el viernes en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar para disfrutar de este montaje teatral
Hora y media estuvo el público el viernes atento al desarrollo de la obra ‘Los Yugoslavos’ con Javier Gutiérrez y Luis Bermejo, como grandes protagonistas acompañados por Marta Gómez y Alba Planas. La mayor parte de la acción tiene lugar en un bar, entre un camarero que vive con su esposa que está triste y con depresión y un cliente que habla a lo largo del montaje de una hija.
Los yugoslavos es una obra teatral escrita y dirigida por Juan Mayorga, una de las voces más destacadas del teatro contemporáneo español. La historia arranca en un bar, donde el camarero (Javier Gutiérrez) escucha la conversación de un cliente y cuando llega la hora de cerrar le pide que hable con su esposa, y le diga lo que él no puede decirle.
Claro está que los bares son un lugar de expansión, de alegría y de conversación. Pero este lugar de encuentro también es siempre el elegido para tratar temas como la tristeza, el malestar, el amor y los problemas conyugales. En este sentido, la obra tiene momentos de reflexión, donde las conversaciones tienen un gran poder, pero más poder tienen los silencios, que se producen sobre todo cuando aparece la esposa del camarero.
El tema principal de este montaje, que mantiene en vilo al público trata sobre las palabras y como pueden salvar o condenar. Los diálogos se van sucediendo, y la mayoría de las veces ofrecen mucha verdad, desvelan muchas heridas personales que salen a la luz en ese marco de un bar.


Aparece entonces un lugar con cierto misterio, llamado Los Yugoslavos, otra bar que siempre está buscando la esposa del camarero. Javier Gutiérrez que es un camarero atento y al que le gusta mucho su trabajo, quizás ha dejado un poco de lado su relación matrimonial. Al principio se ve como un personaje que escucha a todos, pero luego se demuestra que el que necesita ser escuchado es el propio camarero.
Luego, la obra muestra de forma rápida espacios como la calle y la casa, pero lo que marca ‘Los Yugoslavos’ es su ritmo. Y cuando se termina la obra, siempre quedan cuestiones que no se han resuelto, algo que impregna a las obras de Mayorga. Pero ese punto final es la clave de toda la obra. Al final, todos se preguntan por que buscaban a los Yugoslavos, cuando ninguno viajó nunca a Yugoslavia y que se podía encontrar allí.
Los yugoslavos es una obra que transciende su aparente sencillez para convertirse en una meditación sobre la soledad, la comunicación y la búsqueda de un lugar emocional en el mundo. La presencia de Javier Gutiérrez y un elenco sólido potencia esa atmósfera reflexiva que el dramaturgo propone, haciendo de esta obra una experiencia teatral memorable para quienes estén dispuestos a dejarse llevar por el lenguaje.
