La OJAL brilla en el Cervantes en su concierto de primavera
Tal y como se anunció en la rueda de prensa de presentación del pasado viernes, el concierto de primavera de la Orquesta Joven de Almería fue un completo alarde de talento y categoría por parte de sus integrantes. El Teatro Cervantes fue testigo en la noche de ayer de una de las mejores citas con la música clásica que se verán durante esta primavera. El entorno, el repertorio y los músicos eran un compendio de elementos y factores que aseguraban el éxito de la cita, y así fue.
Abrieron el recital por todo lo alto, con el Concierto para Violín y Orquesta OP64 del maestro Mendelssohn, en el que el jóven violinista almeriense Héctor Robles participó como solista, dejando boquiabierto al público con una impresionante destreza musical a su corta edad, digna de los mejores concertistas de todo el mundo. La obra en sí es una de las más importantes y de las más bellas de toda la historia de la música clásica. Pero fue sorprendente contemplar la magnífica calidad con la que los jóvenes de la OJAL la interpretaban.
Tras un breve descanso, fue el turno del ‘Programa de la OJAL’, que, como se ha mencionado en otras ocasiones, es un grupo reducido de muy jóvenes músicos en los periodos iniciales de formación, que participan en este proyecto para formarse como futuros músicos de pleno derecho de la Orquesta Joven de Almería. Y la verdad es que el nivel está bien alto. En el concierto del X Aniversario de la OCAL, que tuvo lugar el pasado mes de enero, tuvieron ocasión de demostrarlo. Pero en la cita de anoche dieron cuenta del avance a pasos agigantados que dan estos pequeños. Interpretaron la ‘Obertura Adolescente’, de Arkaitz Mendía, tres movimientos del Concierto para Orquesta de Cuerda ‘Alla Rustica’, de Antonio Vivaldi, y un fragmento de la conocida ‘Flauta Mágica’, del maestro Mozart.
Tras ellos, de nuevo la Orquesta Joven volvió a subir al escenario para completar la programación con la Sinfonía número 8 en Si menor de Franz Schubert, conocida como la ‘Sinfonía Incabada’, otra de las más grandes obras musicales de la historia del arte mundial.
Entre los músicos de la orquesta y los del Programa, pisaron las tablas del Cervantes anoche alrededor de 80 músicos, todos ellos de corta edad, que demostraron la profunda calidad que posee la cantera musical almeriense. Todos ellos, dirigidos por el maestro Michael Thomas, que una vez más demostró ser digno del reconocimiento de ser uno de los más grandes directores de orquesta que se han podido disfrutar en Almería.
Fue una noche llena de magia e ilusión. La que respiran estos niños y niñas almerienses por ser algún día grandes músicos y llevar el nombre de su ciudad bien lejos. Destino que le desea el público de Almería, que no quiso perderse esta gran cita con el Ciclo Clásico.
