La proyección de Lawrence de Arabia se convierte en momento de recuerdo para muchos almerienses
Tras la marcha del ‘Cine de Verano en el Casco Histórico’, ‘Almería a Cielo Abierto’, el otro ciclo de cine organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería para el ‘Almería Summer Festival’ echó el cierre anoche con una sesión muy especial.
El Consistorio almeriense quiso dedicar un pequeño homenaje a una de las grandes superproducciones de la historia como es Lawrence de Arabaia, que tuvo como parte de su escenario la provincia almeriense. Retamar, Carboneras o el parque Nicolás Salmerón fueron algunos de los lugares escogidos para rodar esta película que permitió descubrir los maravillosos paisajes de Almería alrededor del mundo y que colaboró en el gran legado que la industria internacional del cine dejó en la provincia.
Pero si la cita era especial por poder recordar esa película en el año de su 50 aniversario, además se pudo ver la versión extensa de cuatro horas de duración. En su momento, en los cines españoles se proyectó una versión más corta, que es la que fue doblada. Sin embargo, la cinta que se proyectó fue la versión completa de la película, que incluye algunas secuencias en inglés que nunca se doblaron.
Pero la noche ofreció más sorpresas. Entre los asistentes a esta especial cita cinematográfica se encontraban dos almerienses que siendo jóvenes, con 14 y 18 años, participaron como extras en algunas de las secuencias del film. Manuel Mira y Emilio Romero explicaron a los asistentes como vivieron aquella grabación en la que a los extras les pagaban 150 pesetas al día. “El dinero me dio para poder ir al cine casi un año entero”, recuerda Manuel, quien señaló que su participación estuvo centrada en la ‘toma de Aqaba’. Junto a él recuerda que también participó su abuelo, que era especialista en explosivos y fue el que colocó las cargas de dinamita para hacer saltar el tren. Entre las anécdotas que recuerda Manuel y que compartió con los asistentes estaba el número de veces que tuvieron que grabar la escena, “por lo menos treinta veces y en cada una de ellas había que rehacer el decorado que se destruía”. Por su parte, Emilio Romero recuerda que la primera escena en la que participaron fue rodada en Carboneras y posteriormente se rodó en el parque Nicolás Salmerón de la capital, donde recordó de manera simpática un pequeño accidente que sufrió el ayudante de cámara mientras se movía por el decorado. Ambos disfrutaron de la película de una manera especial, junto a sus familiares.
Por otra parte, el lugar elegido para la última de las proyecciones de ‘Almería al Cielo Abierto’, que presentó Virginia Calvache, de Great Ways, fue la Casa del Cine de Almería, como no podía ser de otra manera. Y es que La Casa del Cine ha sido testigo de la historia reciente de Almería. Sus cimientos aún recuerdan el paso de destacadas personalidades de la vida económica, social y por supuesto, del mundo del cine, como David Lean, Fassbinder, Peter O’Toole, Yul Bryner o John Lennon.
El patio de este museo que alberga las pruebas de ese rastro que dejó el cine en Almería, fue el lugar escogido para recordar las magníficas interpretaciones de Peter O´Toole y Omar Sharif a la cabeza del reparto, y la gran dirección que ejerció David Lean.
La cinta cuenta la historia de Lawrence, interpretado por O´Toole, un conflictivo y enigmático oficial británico que es enviado al desierto para participar en una campaña de apoyo a los árabes contra Turquía. Él y su amigo Sherif Alí, encarnado por Omar Sharif, pondrán en esta misión toda su alma. Los nativos adoran a Lawrence porque ha demostrado sobradamente ser un amante del desierto y del pueblo árabe. En cambio, sus superiores británicos creen que se ha vuelto loco. A pesar de que los planes de Lawrence se ven coronados por el éxito, su sueño de una Arabia independiente fracasará.
Esta película no solo dejó huella en el alma de Almería, sino que además fue premiada con 7 premios Oscar en el año 1962, incluyendo mejor Película, Director, Fotografía y Música, además de un sinfín de galardones en un gran número de certámenes de gran prestigio a nivel mundial.
Fue, sin duda, la mejor manera de despedir este exitoso ciclo que ha llenado con la magia del cine las plazas de 5 barrios de la capital, como son Los Almendros, Ciudad Jardín, La Cañada, El Toyo y Cabo de Gata y la emblemática ‘Casa del Cine’.
