La restauración de la Muralla Sur de la Alcazaba, al detalle, en unas Jornadas de Difusión del Conjunto
El delegado territorial de Cultura ha señalado que esta intervención ha sido “uno de los retos más significativos” de la Alcazaba de Almería
El delegado territorial de Cultura y Deporte, Juan José Alonso, ha catalogado los trabajos de restauración de la Muralla Sur como “uno de los retos más significativos de los llevados a cabo en la Alcazaba de Almería”, en el marco de las jornadas de difusión sobre este elemento patrimonial, organizadas por la Consejería de Cultura y Deporte, en la tarde de ayer. En su intervención, el delegado estuvo acompaño por la directora del Conjunto Monumental, Gemma Embí.
En su intervención, Alonso recordó que, desde 2019, el Gobierno de Juanma Moreno ha destinado más de 10 millones de euros en trabajos de rehabilitación de la Alcazaba de Almería. En concreto, en ese año, se hizo una primera intervención en un tramo de la muralla en el primer recinto, en el lienzo que une la torre redondeada hasta la puerta de la justicia, donde se comprobó que tras el hormigón, estaban las diferentes fábricas constructivas que conformaban su fisionomía.
Además, en 2020 se llevaron a cabo los trabajos de redacción de informes de patologías y análisis del estado actual de todos los lienzos de la Muralla Sur a través de catas murarias, concluyendo en la necesidad de intervenir en los muros de dicha muralla tanto a cara interior como exterior por las severas patologías y el avanzado estado de disgregación de materiales en sus muros.
Y con posterioridad, en 2021, se ejecutaron más estudios arqueológicos para conocer los elementos constructivos en profundidad y obtener documentación para la redacción del proyecto de restauración
La muralla sur abarca unos 450 metros longitudinales y presenta una morfología muy heterogénea por la superposición de las diferentes fases constructivas. “Los objetivos que teníamos marcados estaban encaminados a frenar los daños causados por los factores de degradación y a recuperar la integridad física y material de la propia muralla a través de la consolidación de los materiales históricos que la componían”, señalaba Alonso.
Y en abril de 2023 dio comienzo la obra de restauración, que finalizó en febrero de 2025. Ha contado con una inversión de casi 4 millones y medio de euros y el proyecto forma parte de la planificación estratégica de actuaciones en el Conjunto Monumental para garantizar la continuidad del Bien.
Jornadas de difusión
El objetivo de esta jornada de difusión era transmitir, una vez finalizada la obra, cuáles han sido los criterios de la intervención, así como la justificación del proyecto, cuál ha sido el grado de satisfacción de la ejecución analizado a través de los procesos de trabajo y cuáles han sido los resultados de la investigación arqueológica que ha llevado aparejada la obra, entre otros objetivos.
La primera de las ponencias, ‘La Muralla Sur de la Alcazaba: criterios, técnicas y procesos de ejecución’, fue impartida por los arquitectos Gerardo Úbeda y Pedro Gurriarán, en la que se profundizó en cada una de las situaciones generadoras de Proyecto, en las decisiones tomadas y en el desarrollo de ejecución de esta obra colosal cuyo propósito fundamental era la ejecución de las labores de consolidación y restauración y la retirada de patología de la Muralla Sur de la Alcazaba de Almería.
En la segunda, ‘El seguimiento arqueológico como fuente de conocimiento de la Muralla Sur’, a cargo de la arqueóloga Gloria Galeano, se realizó un repaso a los datos más relevantes extraídos en el estudio del Frente Sur, durante el desarrollo de los trabajos de restauración del mismo, con especial incidencia a las características físicas y morfológicas de la cortina muraria y a los resultados obtenidos del análisis de paramentos: estratigrafía muraria, daños de terremotos, trazas y marcas de cantería; del análisis de materiales recuperados o dejados “in situ” y de la aplicación de nuevas tecnologías.
Los trabajos de rehabilitación de la Muralla Sur han sido uno de los proyectos más esperados para la Alcazaba de Almería, con una actuación en un tramo de 450 metros delimitado por el Baluarte del Saliente al este y la Torre de la Pólvora que ha servido para frenar los daños causados como consecuencia de la degradación. Así, se ha recuperado la integridad física del material mediante la fijación y consolidación de los materiales que componen la obra y rescatado su calidad estética, mostrando siempre el máximo respeto por el original.
