La Tesorería General de la Seguridad Social instala desfibriladores en sus Centros de Almería
La Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) ha adquirido seis desfibriladores para su instalación en todos los Centros que tiene en Almería, con objeto de poder atender accidentes de tipo cardiaco que pudiesen afectar a los usuarios que acuden a dichos Centros, así como al personal propio que trabaja en los mismos.
Con objeto de garantizar un uso eficiente de los desfibriladores la TGSS ha organizado en Almería dos cursos de formación, en los que han participado un total de 50 empleados (especialmente personal integrado en los equipos de emergencia) al ser necesaria una formación adecuada para el uso de desfibriladores semiautomáticos externos por personal no médico, dado que, en estas circunstancias, el personal debidamente formado de la TGSS pasa a formar parte eventualmente de la cadena asistencial.
El Comité de Seguridad y Salud de la Dirección Provincial de la TGSS acordó en una de sus reuniones la adquisición de estos aparatos, al estar recomendada su presencia como utillaje sanitario de urgencia en todos los espacios públicos dónde diariamente se concentran gran cantidad de personas, al reflejar las estadísticas una elevación de los accidentes de tipo cardiaco.
1.447 personas diarias
La gran actividad que se desarrolla en los Centros de la TGSS de Almería queda reflejada en el hecho de que una media de 1.256 personas acuden diariamente a sus dependencias con objeto de utilizar los servicios que se prestan en ellas, a las que hay que sumar los 191 empleados que, también diariamente, atienden a los usuarios.
Los desfibriladores adquiridos han sido instalados en los Centros de Almería capital situados en la calle Fuente Victoria (2 dos aparatos), calle Granada y en las dependencias de almacenamiento en el polígono del Sector 20. Igualmente, han sido instalados desfibriladores en los centros de la TGSS de El Ejido (C/ Julio César) y Huércal-Overa (Paseo de la Alameda)
El objetivo de los DEA (desfibriladores) es restablecer el ritmo cardíaco del paciente mientras llegan los servicios de emergencias sanitarias, reduciendo así el riesgo de muerte o la aparición de graves secuelas por falta de riego sanguíneo al cerebro.
La utilidad de los desfibriladores queda patente al constatarse que, según los datos ofrecidos por el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias, los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el enfermo, ya que en este tiempo la falta de oxígeno y sangre en el cerebro puede causar daños irreversibles e incluso la muerte.
Los desfibriladores semiautomáticos se han colocado en lugares bien visibles y de cara al público, con los oportunos carteles indicativos de la existencia y ubicación de los mismos.
