La Tuna Universitaria de Almería gana varios premios el fin de semana, entre ellos el de Mejor Tuna
El
pasado fin de semana pasado tuvo lugar un acontecimiento en Albacete que hace honores a una tradición que desde hace siglos existe en España, y actualmente incluso fuera de la Península.
No hablamos de otra cosa que de la Tuna. Un grupo de jóvenes que aman la música y hacen de ella su estilo de vida. Así, tuvo lugar en la ciudad de Albacete un encuentro con gran solera nacional y en el que se pudieron oír temas típicos y populares del folklore español e hispanoamericano, todo ello desde el pasacalles y ronda en la plaza del Ayuntamiento hasta la actuación principal en el Auditorio Municipal de Albacete.
En este certamen con participantes tan galantes, actuaron Tunas de tal calibre como la “Tuna de Derecho de Córdoba”; la excelentísima “Tuna de medicina de Salamanca”, la isleña “Tuna de Derecho de Las almas” y la Tuna de nuestra tierra, la muy ilustre andaluza “Tuna Universitaria de Almería”, siendo Tuna organizadora y anfitriona la “Tuna de Derecho de Albacete”.
En el fin de semana del 10 al 12 de marzo se desarrollaron los acontecimientos que hicieron posible que la “Tuna universitaria de Almería” resultase ganadora de varios premios, aun teniendo competidores de tan elevada categoría. Estos premios son: el “premio al mejor solista”, “premio a la mejor ronda”, y “premio a la mejor bandera”. Cabe destacar que ganaron el “premio a la mejor Tuna” convirtiéndolos así en ganadores de dicho certamen pese al elevado nivel de las Tunas competidoras.
“El jolgorio, la alegría, el júbilo que se respiraba en las calles era único, especial, inconfundible; era ambiente de Tuna, un ambiente al que si no estás muy familiarizado es capaz de causarte adicción, taquicardias y muchas ganas de salir de fiesta. Cabe destacar que hubo más Tunas, aparte de las participantes y la organizadora. Y es que los tunos buscan cualquier excusa para salir de parranda, sea en su ciudad, sea en otra (si es en otra cuanto más lejos más diversión) y la excusa es que mientras que haya tunos, mi Tuna va a ir”, afirman
“No queda más que hablar del vacío inmenso que quedó este domingo, cuando el frío ya no podía ser bloqueado por las capas de los tunos que hubo ese fin de semana, por aquellas canciones que causaron ternura y jovialidad en los cientos de fieles a la tradición sopista que estuvieron presentes, o por aquellas risas que resonarán perdidas entre los muros de las calles antiguas, los bares nuevos y el propio Ayuntamiento de Albacete”, añaden y continúan diciendo: “No toméis estas últimas palabras como un adiós sino como un hasta luego, ya que seguirán sonando pasodobles, isas y boleros allá donde haya una Tuna”.
