La Unión de Consumidores de Almería-UCA/UCE denuncia el imparable incremento de las comisiones bancarias
Recientemente muchas entidades financieras están practicando un aumento desproporcionado de las comisiones que cobran a sus clientes, lo que provoca perplejidad e impotencia, entre muchos consumidores, máxime ahora que esta prohibido hacer pagos en metálico superiores a 2.500 €, lo que obliga ha hacer los pagos mediante transferencia con gastos.
Como muestra sacamos a colación la última comunicación dirigida por BBVA a sus clientes en la que traslada a éstos que, a partir del próximo 15 de diciembre de 2012, serán de aplicación las siguientes tarifas a todas las transferencias nacionales en euros y transferencias de cuenta a cuenta entre estados miembros de la UE. Dichas transferencias -con comisiones siempre compartidas- se aplicarán de la siguiente manera: si la orden es individual, tendrán una comisión por operación de 3,75 euros; si la orden se hace en soporte magnético, de 2,25 euros y de 6 euros en transferencias “emitidas urgentes”.
Pero no queda aquí la cosa, pues la comunicación incluye otros despropósitos como la aplicación de las siguientes modificaciones en conceptos complementarios para transferencias:
– Las transferencias emitidas y recibidas con datos insuficientes o incorrectos llevarán una comisión adicional para el emisor y para el receptor de 15,00 € (importe fijo).
– Se percibirán en concepto de gastos totales de transmisión (télex, fax, swift) por operación, 10,00 € (importe fijo).
– Por cada petición y en concepto de gastos de emisión y envío de copia del mensaje (swift o télex) enviado por la entidad de origen como soporte a la ejecución de la orden, 3,00 €.
Este es sólo un ejemplo, pero podríamos poner cientos de los que vienen practicando el conjunto de entidades que operan con nuestros ahorros. La concepción tradicional y no equivocada de la ciudadanía es que el negocio bancario parte del uso que las entidades financieras hacen con la suma de todos sus depósitos, cosa ésta que debería ser suficiente para compensarles, porque es lo que les permite hacer negocio a ellos. Lo injusto ahora es que tras cederles los ahorros, no paren tampoco de crecer año a año las comisiones que cobran por el mantenimiento de la cuenta, que en el caso del BBVA, por seguir con el ejemplo, a partir del próximo 15 de diciembre de 2012 será de 36 euros si el saldo medio del usuario no supera los 999,99 euros.
Hace tiempo, desde Unión de Consumidores de Almería-UCA/UCE venimos trasladando al conjunto de la sociedad y, especialmente a los organismos reguladores, el malestar de la ciudadanía por este imparable incremento de las comisiones bancarias en un escenario donde además, los intercambios financieros entre los ciudadanos y empresas de un espacio económico común e integrado, como la Unión Europea, debería haberse traducido en un abaratamiento de los mismos. Pero la realidad no es esa, y el botón de muestra con el que ejemplificamos esta alarma nos demuestra cómo hacer una transferencia es cada vez más caro y muchísimo más si por error emitimos o recibimos una con datos insuficientes.
En cualquier caso desde Unión de Consumidores de Almería-UCA/UCE, tomando en consideración la libertad de la banca en la fijación del coste de sus productos, invitamos al conjunto de usuarios de leer con atención las comunicaciones que están recibiendo de sus entidades durante estos últimos días del año para reaccionar y reclamar ante dichas entidades si algo les sorprende o alarma y, estando en un mercado libre, perder el miedo a cambiar de banco si consideran excesivas las comisiones que les aplican.
Tanto del legislador, como de las entidades reguladoras estatales y comunitarias la Unión de Consumidores sigue echando en falta una decidida apuesta por poner orden en este sector -ávido continuamente de recibir ayudas públicas para el saneamiento de sus desaguisados-, así como una decidida apuesta por la construcción de un mercado financiero europeo único más justo, más ético y más respetuoso con la posición de los consumidores y usuarios.
El incremento imparable de comisiones, la comercialización irresponsable y torticera de productos financieros complejos como las participaciones preferentes, los incumplimientos de los códigos de buenas prácticas, los desahucios hipotecarios o la no aceptación de la dación en pago son motivos más que suficientes para reaccionar y evidenciar el malestar de los consumidores y usuarios.
