La venta de tabaco registra mínimos históricos en 2013
Las ventas de cigarrillos alcanzaron mínimos históricos en 2013. El año pasado, se comercializaron 2.375 millones de cajetillas, un 11% menos que en 2012, según los datos del Comisionado para el Mercado de Tabacos. Estos datos podrían ser utilizados por los políticos para felicitarse por el “éxito” de la Ley Antitabaco de Zapatero, que el PP no ha querido retirar, o sobre el supuesto efecto desincentivador del consumo que tienen las sistemáticas subidas de impuestos que se le vienen aplicando a este producto.
Pero la realidad es que, mientras la compra de cajetillas baja, otras categorías de tabaco suben. Por ejemplo, las ventas de picadura de liar crecieron un 6,3% en 2013, hasta 6,92 millones de kilos. Históricamente, la picadura de liar ha sido un producto con unos gravámenes irrisorios en comparación con los cigarrillos.
En 2009, el Gobierno socialista se percató del repunte de sus ventas y empezó a aplicar dos impuestos especiales, que se han ido incrementando desde entonces. A pesar de la carga fiscal, el tabaco de liar sigue siendo una alternativa más económica que el consumo de cigarrillos, y ésa no es otra que la causa de que sus ventas aumenten cada año desde el inicio de la crisis.
Otro de los fenómenos que cada vez está más extendido en España es el tabaco de contrabando. Hay diferentes modalidades de comercio ilícito de tabaco. La más tradicional es introducir el producto desde lugares fronterizos, donde el tabaco tiene una ventaja fiscal respecto a la española o peninsular (como Gibraltar, Andorra o Las Islas Canarias), y, por tanto, es mucho más barato. La segunda es la más preocupante para las autoridades, ya que se trata de tabaco falsificado procedente, sobre todo, de China, sin ningún control sanitario.
