La Virgen de Gracia y Amparo arropada por el barrio de Los Molinos
Cada Martes Santo son miles de personas las que se acercan a ver a la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, María Santísima de Gracia y Amparo y San Juan Evagelista (Coronación).
Muy esperada en el recorrido oficial, la Hermandad de Los Molinos, con seriedad y excelente organización, cada año se supera en todo su esplendor.
Hermandad que pone un cortejo de mas de doscientas personas en la calle año tras año, que cuentan con dos bandas de categoría para acompañar musicalmente a sus pasos, que sacan a la calle a miles de molineros que les arropan en la salida y en la “recogía” y de los que varios centenares más hacen el recorrido del desfile procesional detrás de los pasos dando su calor y su cariño a la cuadrilla de mujeres que porta el paso de misterio así como a los hombres de la Virgen.
Han ampliado su patrimonio este año. Al dorado del frontal del canasto del paso de misterio hay que sumarle dos candelabros arbóreos laterales, las potencias de plata sobredorada que le han regalado al Señor de Humildad y Paciencia y todo lo que han añadido en el paso de palio. A saber: la candelería, que por fin está terminada y es propiedad de la hermandad, el templete con la imagen de San Antonio y la saya, la nueva saya que la Virgen de Gracia y Amparo estrenó anoche y que ha sido realizada por Paco Salas y el taller de bordado de la Hermandad de Los Ángeles. Y eso no es lo más importante, no. Lo realmente importante es el patrimonio humano que tiene la hermandad.

