Las claves de la «Operación bikini»: ejercicio moderado y dieta mediterránea
Vuelve la «Operación bikini». Y es que, gracias a un anticiclón que ronda estos días los cielos españoles, un «mini-verano» está provocando que saquemos del trastero la ropa de la temporada estival, que pensemos en las jornadas de playa al sol y que, como consecuencia de esto último, muchos se acuerden de que durante el año no han llevado una vida sana y que necesitan mejorar su aspecto físico para poder lucir un cuerpo diez en bikini.
No obstante, ese instante de nerviosismo e histeria no puede llegar a condicionar nuestra salud, por ese motivo, los expertos recomiendan tomarse con calma la conocida como «Operación bikini», llevando a cabo una dieta mediterránea y hacer ejercicio de forma moderada. El responsable de Nutrición del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, el doctor Pedro Pablo García Luna, nos saca de dudas ante las cuestiones que puedan surgir ante la llamada «Operación bikini».
–¿Qué piensan los expertos sobre la «Operación bikini»?
–La «Operación bikini» tiene un aspecto positivo y negativo. Por un lado se trata de una reflexión sobre si tenemos exceso de peso. Esa propia reflexión de nuestra situación clínica es buena; puesto que hace que pensemos qué comemos, qué bebemos, qué actividad hacemos. Lo que no es bueno es la obsesión por volvernos muy delgados con un objetivo meramente estético.
–¿Qué efectos perjudiciales nos podría causar un comportamiento excesivo para perder peso?
–Los efectos perjudiciales pueden ser de dos tipos. Uno de ellos, desde el punto de vista psicológico de la persona que tiene sobrepeso, obesidad o que simplemente no le gusta su cuerpo y que se frustra ante la posibilidad de no conseguir sus objetivos. Otro, la inducción a que puedan aparecer trastornos en el comportamiento alimentario. Sobre todo en las edades más jóvenes, se propone perder peso de forma frenética y eso puede desembocar en una anorexia nerviosa, una bulimia nerviosa, etc.
–¿Cuál es la actitud más recomendable para que no se tenga que llegar a esta «Operación bikini» a pocos meses para el verano?
–Lo más recomendable es pensar en nuestra situación de peso corporal de una forma más programada, moderada y más alargada en el tiempo. No se trata sólo de que pensemos de cara al verano o después de Navidad. Debemos analizar y controlar nuestra salud, pensar cómo tenemos la tensión arterial, cómo tenemos la piel. Cuidarnos en salud, prevenir y no tomar decisiones a la carrera.
–En cuanto al ejercicio físico, ¿qué es lo más «beneficioso» y lo que no se debe hacer dado el poco tiempo que tenemos hasta el verano?
–Lo más saludable es lo que está demostrado científicamente y que produce más beneficio para nuestra salud: hacer de tres a cinco días a la semana una actividad física aeróbica, como caminar, nadar o montar en bicicleta, de treinta minutos a una hora al día. Lógicamente, no será el mismo ejercicio para una personar mayor que para una joven. Aunque no sólo eso, cada vez se demuestra más que debemos mantener también una adecuada masa muscular, por lo que, también se recomienda que de dos a tres días a la semana hagamos algo de ejercicio de resistencia para desarrollar el músculo. Lo que no se debe hacer es realizar ejercicio sin estar entrenado previamente, está contraindicado. Lo primero es acudir a un fisioterapeuta que nos indique si tenemos o no alguna lesión y, después, llevar a cabo un entretamiento progresivo. Que sea un experto el que nos diga cuánto ejercicio debemos hacer.
–¿Qué dieta es la más recomendable?
–Siempre aconsejamos una dieta equilibrada, aunque sea aburrido decirlo es la más eficaz porque es la que se mantiene durante más tiempo. Una dieta potente pueder ser, lo más seguro, desequilibrada y con unos efectos que duren dos o tres semanas. Sin embargo, no es bueno porque luego tendremos un efecto rebote. Lo más recomendable es la dieta mediterránea: rica en vegetales, legumbres frescas, verduras, con aceite de oliva en una cantidad moderada y un aporte de pescado frecuente. Y, desde luego, evitando el consumo de bollería industrial, el consumo de productos precocinados, sobre todo si no sabemos su composición, y obviando el consumo de refrescos y zumos azucarados.
–¿Se puede hacer perder peso sólo con ejercicio o sólo con una dieta?
–Lo ideal es que estén acompañados. Se puede hacer dieta sin ejercicio. Hay personas que tienen contraindicada la actividad física por algún problema; pero, la mejor forma de estar sano es unir una alimentación equilibrada con una actividad física diaria y progresiva.
–Respecto a las «dietas express» que se anuncian en internet, ¿debemos fiarnos de ellas?
–Las sociedades científicas nos posicionamos totalmente en contra de éstas para no dejar que las personas se vean sometidas, desde el punto de vista psicológico, a pautas nutricionales no científicas, no controladas y que están fuera del marco científico y que, por lo tanto, ponen en peligro potencialmente nuestra salud.
–¿Qué piensa de la venta de fármacos y productos dietéticos para perder peso en internet?
–En ocasiones incluso algunos fármacos que estaban diseñados científicamente y con estudios muy serios para la obesidad, se han retirado finalmente del mercado mundial por un mal uso de éstos debido a que en internet no se hablaba de contraindicaciones o de seguimiento médico, y personas que tenían esas contraindicaciones los tomaban. La Sociedad para el Estudio de la Obesidad y la Sociedad de Endocrinología y Nutrición, de las que soy miembro, nos posicionamos en contra del uso de estos productos llamados dietéticos o fármacos, comprados y usados sin control ya sea a través de internet, radio o televisión. Es más, como consecuencia de la ingesta de estos productos se han descrito casos de fallos hepáticos e incluso de suicidios.
–Hay productos cosméticos que se publicitan con el nombre de «médico-estéticos» que prometen modelar la figura a través de componentes como, por ejemplo, el colágeno, ¿está probado que funcione alguno de ellos?
–Si uno se fija en cualquier anuncio de televisión, en la mayoría de ellos aparece un nombre de una crema o de una sustancia «X» y, en la parte inferior de la pantalla, pasa a la carrera una serie de datos que a uno no le da tiempo a leer y que habitualmente suelen describirse alguna referencia a algún trabajo muy lejano o poco difundido en los ámbitos clínicos sobre las «potenciales bondades» del producto en cuestión. La realidad es que la mayoría de esos productos no están en los circuitos científicos. Además, hay que tener en cuenta que el sobrepeso u obesidad es una situación crónica, y la publicidad de este tipo de productos no se sigue normalmente de una funcionalidad científica y clínica a largo plazo.
–En los últimos meses ha aumentado el número de marcas que anuncian unas zapatillas deportivas con balanceo donde sugieren que con ellas se tonifican piernas y glúteos, ¿qué de cierto hay en esto?
–En los ambientes científicos no se conoce que esto esté demostrado. Si que es verdad que si uno se pone unas zapatillas deportivas que haga que no se esté quieto radicalmente, hará que algún músculo se esté contrayendo o relajando para mantener el equilibrio; pero, esto no está seguido de que haya una pérdida de peso estable o de que no haya lesiones musculares o articulares secundarias debido precisamente a eso. En principio, si hay personas que quieren ponerse este tipo de zapatillas y hacer ejercicio, perfecto, pero de ahí a que se vaya a perder peso o a haber un fortalecimiento muscular hay un grandísimo trecho.
–Muchas veces se toma como referente a un personaje famoso para imitar su forma de actuar, vestir y también su delgadez. Hay famosos, como Penélope Cruz, que aseguran haber eliminado muchos kilos en poco tiempo con dietas como la Dukan, macrobióticas, bajas en carbohidratos, etc., ¿cuál es su punto de vista ante esto?
–Es bueno tener una referencia visual de una persona que su aspecto sea sano que no delgado, porque la delgadez extrema que se ha vendido durante mucho tiempo como modelo, sobre todo en las pasarelas de moda, está absolutamente contraindicada. Pero si es una persona con aspecto saludable, como podría ser el caso de Penélope Cruz, es bueno. Sin embargo, que ella diga que con una dieta desequilibra ha perdido peso no es nada ejemplar. En principio todas las personas que hacen cualquier tipo de dieta pierden peso a corto plazo porque cambiamos los hábitos previos que no son adecuados y nos están haciendo engordar. Pero a medio o largo plazo todas se vuelven contra la persona, porque la mayoría tienen efectos secundarios de muchos tipos y porque se alejan del patrón de dieta equilibrada y razonable, que es la mediterránea, que está demostrado que da más salud, menos patologías cardiovasculares, intestinales o de otro tipo.
–Las personas con una obesidad crónica o que piensan que son obesas, ¿qué deben hacer?
–Las personas con obesidad no deben hacer nada sin ir antes a su médico. Si no lo hacen, no van a conseguir resultados o lo pueden hacer poniendo en riesgo su salud y su vida futura. Para estas personas lanzo un mensaje positivo y es que se sigue investigando, dentro de la medicina científica, en un nuevo fármaco para poder ayudar en un futuro muy cercano a conseguir ese objetivo de perder peso.

