Las familias de 5 años del CEIP Arco Iris van a la huelga
Las aguas fecales anegan, una vez más, las viejas prefabricadas del CEIP Arco Iris.
Normalmente, tras la tormenta llega la calma, eso es así para la mayoría de las familias de Almería, tierra en la que suele llover mal. Sin embargo, para las familias de las dos clases de 5 años del CEIP Arco Iris esta máxima no se cumple.
Cada vez que llueve el alcantarillado de nuestro centro rebosa y anega con aguas fecales el patio, los aseos y la entrada a las viejas aulas prefabricadas donde nuestros niños y niñas deben recibir educación.
Esta situación se repite desde que los pequeños empezaron hace ya dos cursos en este centro de Aguadulce (Roquetas de Mar). Las familias hemos hablado con la dirección del centro, hemos solicitado que se reubique al alumnado, hemos elevado nuestras quejas al Ayuntamiento, a la Delegación de Educación… pues sabemos que cada organismo tiene competencias diferentes y que cada uno de ellos podría intervenir de una determinada manera para intentar solucionar el problema. Nuestras llamadas, escritos, reuniones han sido desoídas durante dos cursos escolares y este curso parece que todo sigue igual.
Por eso, estamos de huelga, nuestros hijos e hijas no han asistido al centro como tampoco pudieron hacerlo el viernes.
Viernes en el que con un mensaje de voz en el grupo de WhatsApp las maestras nos pedían que no los llevásemos al centro, que no tenían donde alojarlos, porque había que atravesar un lago de heces para llegar a la entrada de las viejas prefabricadas.
Creemos que el alumnado de infantil (5 años) del Colegio Público Arco Iris merece un poco de dignidad, merece ir a su cole a aprender en un aula medianamente acondicionada y jugar en un patio salubre donde las heces del barrio de Campillo no floten.
