Las princesas despiertan su voz en un Auditorio a rebosar con ‘No me toques el cuento’
Esta obra de teatro revisa los clásicos desde el humor, la ironía y la libertad, con cuatro actrices que se complementan y conectaron con el público
Como viene siendo la tónica con el programa Otoño Cultural del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, el Auditorio Maestro Padilla volvió a llenarse, en esta ocasión para disfrutar con la representación ‘No me toques el cuento’, una obra que brilla por la originalidad del planteamiento, las protagonistas de los ‘cuentos de hadas’ se rebelan contra los estereotipos de estos relatos que marcaron generaciones, y por el buen hacer de las cuatro intérpretes, Isabel Morán, Katia Borlado, Olivia Lara y Gala Ramón. La función, programada por el Área de Cultura, Tradiciones y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Almería, se convirtió en una celebración del teatro como espacio de libertad y reflexión.
Sobre el escenario, Blancanieves, Cenicienta, Bella y Aurora (la Bella Durmiente) se reencontraron para hablar, con voz propia, de lo que ocurrió después del ‘fueron felices y comieron perdices’. Entre confidencias, canciones y risas, las princesas concluyeron que tras los cuentos de amor se escondían rutinas, silencios y renuncias que hoy ya no encajan en los tiempos que corren.
El elenco brilló con fuerza y matices. Isabel Morán, en el papel de Cenicienta, ofreció una interpretación fresca, desenvuelta y descarada, con ese aire ‘choni’ y valiente que arranca sonrisas desde la primera escena. Katia Borlado encarnó a Blancanieves con delicadeza y sensibilidad, mostrando su fragilidad y una sutileza que refleja el peso de una vida que no eligió. Olivia Lara interpretó a Bella como una mujer fuerte, atrevida y decidida. Por su parte, Gala Ramón dio vida a Aurora con una fragilidad conmovedora, descubriendo, entre asombro y melancolía, que nunca fue protagonista de su propia historia.
Las cuatro actrices compusieron un mosaico de personalidades tan distintas como complementarias. A medida que se rebelaban contra los papeles que otros escribieron para ellas, iban comprendiendo que, sin narradores, por fin eran libres para contarse a sí mismas y decidir qué hacer con esa libertad recién estrenada.


El público correspondió con empatía hacia una obra que combinó humor, sátira y crítica social con un lenguaje teatral ágil y cercano, invitando a reflexionar sobre los estereotipos heredados y la necesidad de construir relatos nuevos, más justos y que, de verdad, reflejen la igualdad con la que debe convivir la sociedad.
Al término de la representación, las intérpretes agradecieron los aplausos del público hacia ‘No me toques el cuento’ y anunciaron, como las series de éxito, que habrá segunda temporada. Además, agradecieron el apoyo del Ayuntamiento de Almería al teatro independiente.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
