“Leer no debe servir solo para aprender a leer, sino para entender el mundo”
Hace casi nueve años que investigadores de distintas universidades, entre ellas las de Barcelona o Almería, tratan de averiguar qué competencias del niño intervienen para que aprendan a leer y escribir de manera más eficiente, para que entienda mejor lo que lee y para que elabore mejores textos.
Algunos de los resultados se han expuesto este jueves en el curso de verano “Prácticas docentes para la enseñanza de la lengua escrita”, que ha finalizado este mediodía. Liliana Tolchinsky, profesora de la Universidad de Barcelona, es una de las investigadoras que estudia nuevos modelos de enseñanza para que los niños mejoren sus competencias lingüísticas. “No miramos solamente si tener un vocabulario más profundo incide en entender mejor o si tener una caligrafía influye en la calidad de la producción escrita, sino también la calidad de las prácticas docentes”, apunta.
Tolchinsky explicaba a los alumnos de este curso que cualquier proceso de aprendizaje necesita de la interactuación de la labor docente con los conocimientos de los escolares. Durante su ponencia, esta investigadora ha aportado datos de los trabajos que se han desarrollado en los últimos años en diferentes comunidades autónomas como Andalucía, Cataluña, País Vasco o Cantabria.
La diversidad de las prácticas docentes, ha dicho, es enorme. Pero también hay diferencias muy grandes entre los niños. Por eso, apuntaba hoy Liliana Tolchinsky, es necesario hablar de práctica y no de método, puesto que la noción de método “es muy restringida”.
Esta experta afirma que una condición indispensable es que haya trabajo con textos. “Deberíamos preguntarnos si lo que los niños hacen en clase o durante las vacaciones es realmente trabajar con textos o simplemente con conjuntos de palabras que fueron elegidos en relación grafía-sonido”, señala.
Según destacan algunas de estas investigaciones, un porcentaje superior al 60% de los niños de 5 años a quienes se les pregunta que para qué sirve leer, responden que “leer sirve para aprender a leer”. “Eso está bien, pero nosotros queremos que digan: leer sirve para entender el mundo. No queremos que se vea como un mero ejercicio escolar y eso hay que trasladarlo desde el principio. Eso deberían tenerlo interiorizado todos los docentes”.
