Los 16 Centros de participación activa de mayores de Almería renuevan su programa de actividades formativas y culturales
Más de 54.000 personas mayores de Almería se beneficiarán a lo largo de este año del programa de talleres y sesiones formativas de los 16 Centros de Participación Activa de Mayores de la provincia. Las actividades cuentan con una aportación de 226.670 euros por parte de la Consejería de Salud y Bienestar Social y tienen como objetivo fomentar el envejecimiento activo de los mayores.
En Almería, además de la capital, donde se sitúan cuatro de ellos, cuentan con Centros de Participación Activa de Mayores los municipios de: Adra, El Ejido, Berja, Vícar, Roquetas de Mar, Níjar, Fiñana, Albox, Huércal-Overa, Cuevas del Almanzora, Uleila del Campo y Vélez- Rubio.
Cada uno de estos centros elabora anualmente un programa de actividades para sus socios (más de 54.000 en toda la provincia) en función de las demandas y necesidades de éstos. En 2013, los talleres se dividen en ocho grandes áreas: Teatro, danza y música (escenografía, bailes de salón, constitución de grupos musicales y de teatro, cuentacuentos, teatro de marionetas, et), arte y manualidades (dibujo, pintura, cerámica, bordado), medio ambiente y turismo (senderismo, educación ambiental, conocimiento y defensa de la naturaleza), promoción de hábitos saludables (alimentación y actividades deportivas), prevención de situaciones de dependencia (estimulación cognitiva y motora), promoción del patrimonio histórico y cultural (tradiciones populares, personajes ilustres, guía culturales, visitas), voluntariado y nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Envejecimiento activo
Los programas de envejecimiento activo tienen como objetivo fundamental procurar el bienestar social e individual de las personas mayores, mejorar su calidad de vida y su imagen ante la sociedad, promover la autonomía personal, prevenir situaciones de dependencia y fomentar la cooperación y la solidaridad entre generaciones.
Con estos fines, se diseña cada año una oferta lúdica y formativa, que además de los talleres desarrollados en los centros de mayores incluye la participación en iniciativas como el programa ‘Por un millón de pasos’, que lleva a cabo la Consejería de Salud y Bienestar Social para fomentar el ejercicio físico como hábito saludable.
La Tarjeta Andalucía Junta sesentaycinco, que tramita Salud y Bienestar Social, también incluye entre sus objetivos el fomento del envejecimiento activo, ya que sus portadores tienen derecho a un gran número de descuentos y beneficios en el acceso al transporte, las actividades culturales, deportivas y de ocio en general.
Por lo que respecta a la parte formativa, sobresalen las Aula Universitarias de Mayores, un programa que desarrolla esta consejería en colaboración con las universidades públicas andaluzas. En la provincia se desarrolla en colaboración con la Universidad de Almería y se lleva a cabo en dos sedes, una situada en la capital y la otra en Roquetas de Mar. En este programa participaron en el último curso escolar más de 400 personas.
Asimismo, en el área sanitaria, los centros de atención primaria desarrollan cada año el programa Examen de Salud Mayores de 65 años en nuestra provincia, que permite, además de evaluar su estado general, detectar de forma precoz posibles patologías o situaciones de dependencia.
Libro Blanco del Envejecimiento
Andalucía elaboró en 2010 el primer Libro Blanco del Envejecimiento Activo publicado en toda España, un documento de análisis elaborado por la Junta, en colaboración con los colectivos representantes de mayores, que formula un total de 130 recomendaciones sobre medidas que se deben llevar a cabo en temas de salud, educación, seguridad, intergeneracionalidad y participación, fundamentalmente.
Las conclusiones de los grupos de trabajo parten de un amplio análisis sobre la situación demográfica actual y el progresivo envejecimiento de la población, que obliga a dar respuesta a las demandas de un grupo poblacional que necesita participar en la vida social, cultural, política y económica, y no sólo recibir una atención de carácter asistencial.
En el Libro Blanco se concluye que el envejecimiento demográfico no es una enfermedad social, sino un logro sin precedentes. Por ello, en el documento se apuesta por trabajar para acabar con la visión estereotipada de la vejez como fuente de problemas y no de posibilidades.
