Los Hermanos franciscanos de la Cruz Blanca se hacen cargo de la Casa de Nazaret
El sábado día 17 de septiembre, a las 12:00 horas, en la Santa y Apostólica Catedral de la Encarnación, ocupando la Sagrada Cátedra el Obispo Antonio Gómez Cantero con la asistencia del cabildo de canónigos, presidido por su deán Manuel Pozo Oller, y el Vicario General de la Diócesis Ignacio López Román y numeroso clero diocesano, se llevó a cabo la Santa Misa de acción de gracias por los 50 años de servicio cristiano a la CASA DE NAZARET, regido por la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús fundadas por la Madre Rosario Vilallonga.
Tanto la comunidad religiosa y el Patronato de la Casa, junto un nutrido grupo de voluntarios, han formado una gran familia en la que los más pobres han tenido un hogar y, desde la caridad que nace del Evangelio, asistieron a la Eucaristía en el templo catedralicio en el que se realizó el relevo religioso en la Casa de Nazaret con la llegada la provincia de la Congregación de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, presentes en toda Andalucía menos en nuestra tierra, aunque cuentan con vocaciones almerienses, para que pudieran fundar aquí una comunidad, estableciéndose en Almería y atender la Casa de Nazaret.
Los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca pueden ser definidos como una “gran familia que acoge, acompaña y transforma” según la intuición de su fundador, el Hermano Isidoro Lezcano, y que sin duda continuarán esta labor junto con todos los voluntarios que les ayudarán generosamente, con especial referencia a las Cofradías que siempre han estado ligadas a esta labor de solidaridad cristiana.
Monseñor Gómez Cantero en su homilía ha resaltado que: “En esta nueva etapa continuemos viviendo en Caridad para que el camino de la Casa de Nazaret sea también nuestro camino, en el que juntos, parroquias, hermandades, asociaciones y personas de bien, formemos parte de esta gran familia de voluntarios para seguir dando vida, según el corazón de Cristo.”
Un día señalado para las crónicas amanuenses de la diócesis de Almería, el hecho que, los Hermanos de la Cruz Blanca tomasen en la sede episcopal posesión de la Casa de Nazaret, siendo un momento de comunión eclesial el vivido en el interior del templo catedralicio, que ha llegado al corazón de cuantos estaban presentes en esa entrega del amoroso testigo por parte de la Hermana Superiora General de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón de Jesús a los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca para que continúen con esa labor de apostólica caridad.
Fuente: Rafael Leopoldo Aguilera


