Los orígenes de la Desbandá
He recibido una invitación mediante la visualización de un video en YouTube para asistir a la conferencia y presentación del libro ” Los orígenes de la Desbandá” de Juan Antonio Fernández Arias. Será, D.m., el próximo jueves 28 de noviembre a las 18:00 horas en la biblioteca municipal José María Artero sita en la calle Santos Zárate de la capital almeriense. Se nos dice en la información, que se relatan “unos hechos que no dejarán indiferente a nadie, deshaciendo el mito construido”. La presentación estará a cargo de Juan Francisco Rojas y Javier Soriano Trujillo.
Este tema la primera vez que lo estudié o analicé de forma detallada en la transversalidad de conocimientos con otras cuestiones académicas, fue realizando los estudios de postgrado en el Programa de Doctorado «Poder y Sociedad en la España Moderna y Contemporánea» de la Universidad de Almería, bajo la dirección académica de los Catedráticos de Historia Contemporánea Fernando Martínez López y Rafael Quirosa-Cheyrouze y Muñoz, obteniendo el DEA (Diploma de Estudios Avanzados) en el área de Conocimiento de Historia Contemporánea.
Entre el 6 y el 8 de febrero de 1937 y ante el avance de las tropas del Frente Nacional sobre Málaga, unos 150.000 malagueños emprendieron la huida a pie hacia Almería por la carretera que une ambas localidades por la costa. En su huida, según nos señalan los historiadores actuales, fueron civiles atacados y bombardeados por tierra, mar y aire por las tropas, que la historia llama “franquistas”, con el apoyo de italianos y alemanes. Se estima que murieron, según historiador Paul Preston, entre 3.000 y 5.000 personas.
Se han cumplido 87 años de este éxodo masivo conocido popularmente como ‘La Desbandá’ o la masacre de la carretera Málaga-Almería -la “carretera de la muerte”-, uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil que ha permanecido en el olvido durante años pese a ser un genocidio de mayor envergadura que el Guernica, como coinciden, los historiadores actuales y así se refleja en la memoria democrática del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
Cerca de esta carretera, se encuentra, igualmente, en marcha ascendente desde el carril de tierra junto a los cipreses que elevan las almas a Dios del Cementerio de Aguadulce, en donde está instalado por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar un panel explicativo de la ruta senderista con fotogramas de Blas Fuentes y texto literario de Ginés Valera. Dejamos a la izquierda una pantaneta y a la derecha vemos en un montículo el arranque original de la “Cuesta de los Presos” cavado en la montaña, que es cortada por la Autovía A 7, y nos trae a colación en este mismo periodo histórico, la memoria de este camino bajo el control del gobierno republicano, en el que un grupo de prisioneros franqueados por milicianos armados recorrió hasta el agotamiento los siete kilómetros de distancia. La otra opción, de no continuar, fue una bala y el abandono del cadáver a la suerte de los buitres carroñeros. Solo los recuerda una Cruz de madera reseca.
Respecto al éxodo, puedo señalar, que mi tía materna María Martínez Oña, una jovencita en esos años, me contaba con voz entrecortada y lágrimas en los ojos, entre otros hechos que conservo en mi memoria, que según sus vivencias colectivas a pie de calle, cuando llegaron a Almería “los malagueños”, habitaron con terror y miedo, al entrar a sangre y fuego con odio y rencor frente a la población civil, muchos de ellos equipados con armas de fuego, produciéndose desde asesinatos que quedaron en el olvido, violaciones y asaltando viviendas y todo aquello que consideraron oportuno para su supervivencia y para mantener en la sociedad civil un sistema político bolchevique que imperaba en las mentes de la mayoría de las milicias republicanas.
A medida que analizamos en profundidad los conflictos bélicos, incluso las tres guerras carlistas, en España o en cualquier lugar del planeta, cobra cada vez más importancia la consideración específica que la población civil, afecta, desafecta o indiferente, son quienes sufren de manera constante el ignominioso castigo del terror y el sufrimiento de las víctimas, las que murieron, pero también las que sobrevivieron y llevaron para siempre en su recuerdo. Por eso la memoria histórica de los muertos debe de ser para todos.
Vamos a ver, el próximo día 28 de noviembre, qué se nos enmarca en esta publicación literaria Juan Antonio Fernández Arias, desde la praxis historiográfica, sobre lo acontecido en el éxodo de la población civil que salió de Málaga en 1937 y qué papel desempeñaron las fuerzas militares alemanas e italianas que coadyuvaron junto Frente Nacional para derrotar la agresiva II República, la cual había dejado de ser española para convertirse en un estado asociado al estalinismo de la Rusia comunista.
Rafael Leopoldo AGUILERA MARTÍNEZ
