Mas es menos
No sólo no ha alcanzado la mayoría absoluta, sino que el iluminado de Artur Mas se ha pegado un trastazo que no contemplaba absolutamente nadie, mucho menos las propagandísticas encuestas del conde de Godó. Artur ha hecho el ridículo. Los catalanes han dado la espalda a su propuesta soberanista, a su órdago lanzado con el fin de tapar la nefasta gestión realizada y a su intento de erigirse en el Caudillo de los catalanes.
Fracaso de su convocatoria electoral, fracaso de sus propuestas electorales. Si tuviera sentido de la vergüenza, dimitiría. No lo hará. Anunció ayer mismo que mantendrá su alocada consulta soberanista y dejó claro que no se quiere ir. Pero, se ponga como se ponga, es ya un cadáver político. Lo mejor que podía hacer Artur Mas es retirarse a Suiza.
Balón de oxígeno para ERC, que era un partido en liquidación por derribo, lo cual no es precisamente una buena noticia. El independentismo no se ha debilitado. Tres cuartas partes del parlamento catalán serán secesionistas y ese va a ser el verdadero caballo de batalla. Un bipartito CiU-ERC podría ser la alternativa que Mas tenía en mente cuando compareció para aburrir al personal y no anunciar su dimisión. Veremos en los próximos días. El PSC podría intentarlo.
Fracaso también, pero menos, de Pere Navarro y Carmen Chacón. Mayor allí en donde sus candidatos eran del ala nacionalista. Todo ello para alegría y alivio de un acorralado Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ve cómo su rival se debilita, al tiempo que puede “vender” que el fracaso se ha quedado en fracasillo por quedar su formación como segunda fuerza política de Cataluña. Pérdida de votos esperada y lógica: en el PSC, el mayor responsable del desastre conocido como tripartito, ni tienen discurso, ni tienen ideas. Son la esencia zapateril en versión catalana. Sazonada, eso sí, con un nacionalismo aldeano que poco gusta a sus tradicionales votantes.
El PP, pese a haber subido en votos hasta romper su techo electoral, queda como cuarta fuerza política. Alicia Sánchez Camacho ha salvado los muebles. Cospedal, arrimando el ascua a su sardina, inmediatamente dio con ello por legitimadas las políticas de Mariano Rajoy. Tasazo inclusive.
Finalmente, permítanme que deje lo mejor para el final, éxito absoluto, rotundo e indiscutible de Ciudadanos, con Albert Rivera como gran vencedor de la noche. Ciudadanos tendrá por fin su merecidísimo grupo parlamentario propio, habiendo doblado número de votos y triplicado escaños, consolidándose así como alternativa al nacionalismo. En la sede del partido ayer los militantes y simpatizantes pedían “libertad”.
La nota “friki” la puso UPyD, cuya presencia en los comicios, además de dejar patente su falta de grandeza, sólo podía responder a sus ganas de fastidiar a los vencedores de la noche. No pudo ganar en número de sufragios ni a PACMA (partido animalista) ni al Partido Pirata.
-Almudena Negro-
