Méndez y Toxo contra las medidas socialdemócratas de Rajoy
O convocan un referéndum sobre las desastrosas medidas económicas adoptadas –sigue sin fluir el crédito y la clase media está retrocediendo a pasos agigantados al tiempo que todos los días cierran empresas y se dan de baja autónomos- o habrá huelga general. Es la amenaza contra el gobierno vertida por los subsidiados sindicatos. Habrá pues otra huelga general. El miércoles 14 de noviembre coincidiendo con la convocada en Portugal. Y van unas cuantas.
Al parecer Méndez y Toxo están empeñados en demostrar, una vez más, que su poder de convocatoria es inversamente proporcional al morro que tienen. Y es que en los últimos años el respetable pasa ampliamente de ellos. Nada que ver con las huelgas que le montaban a González y Aznar. No aprenden. Viven en el siglo pasado. Porque estos señores, que no deberían de recibir, como partidos políticos y patronal, ni un euro en subvenciones, salen a la calle para pedir más de lo que ha causado el mal. Mayor fiscalidad, más impuestos, más saqueo de la clase media. Y el mantra socialdemócrata de la redistribución de riqueza. Sin importarles quién la crea. Así nos luce el pelo.
Claro que poco se entiende la algarada cuando el gobierno de Mariano Rajoy ha subido los impuestos más de lo que jamás lo hiciera gobierno alguno en España. Recuerden que Cristóbal Montoro subió el impuesto ideológico que grava el trabajo y el esfuerzo de la clase media, que es el IRPF, más de lo que pedían los comunistas de Izquierda Unida. Después subió el IVA, que es un impuesto que a los socialistas les fastidia más, porque los ricos también lo pagan. Gallardón, por su parte, anda inventándose tasas que hará imposible el acceso a la Justicia a los menos pudientes. Soria nos ha metido un tarifazo eléctrico de aúpa, que todo sea por los amigos de Abengoa. La Ley de Emprendedores duerme en un cajón. Los presupuestos generales no se los cree, como sucedía con el optimista antropológico contemplador de nubes, nadie. Y lo mismo andan planteándose la enésima reforma financiera.
Claro que el gobierno, tal vez por error, también ha metido mano en la cosa de comer sindical, al rebajarles las subvenciones y cargarse las milmillonarias ayudas a la formación de ese chiringuito llamado Fundación Tripartita. Va a resultar que contra lo que se manifiestan Toxo y Méndez es contra la pérdida sus privilegios. ¡A las mariscadas!
-Almudena Negro-
