Mikel Izal ofrece 24 canciones en dos horas de concierto ante un público entregado en Roquetas de Mar
El artista que actuó el sábado en el Teatro Auditorio presentó su nuevo disco ‘El miedo y el paraíso’
Dos horas de concierto. 24 temas en un gran repertorio con cuatro grandes temas como son el miedo, el grito, la fe y el paraíso. El cantante y compositor Mikel Izal ofreció el sábado un gran concierto en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. Hubo un lleno total en Roquetas, donde el público pudo cantar y además bailar en sus butacas.
Fue una velada memorable para todos los amantes de la música de Izal, que obviamente también fue recordado por liderar durante años la banda Izal, disuelta hace dos años. El cantante arropado por una excelente banda de músicos dejó claro las vicisitudes que ha encontrado hasta llegar al momento actual, y explicó cómo cuando menos lo esperaba surgieron las letras de las nuevas canciones del disco.
Con unas letras profundas, las cuales eran conocidas por el público, que en muchas ocasiones, las fueron coreando, Mikel Izal salió al escenario con muchas ganas de mostrar lo nuevo. Arrancó con dos temas de su nuevo álbum ‘El miedo y el paraíso’ titulados ‘El miedo’ y ‘La gula’. “Bienvenidos a este concierto, a este viaje, a esta aventura, que comienza en un sitio incómodo como es el miedo. Este disco comienza en un momento muy bajo de mi vida, y el miedo es algo que no puedo controlar y son cosas que no existen. Vamos a intentar no vivir en un futuro que no existe, ser consciente que estamos en un gran presente y en un lugar rodeado de gente que nos quiere” dijo.


Luego llegarían otros temas muy conocidos por el público como ‘Pánico práctico’, que puso al público a cantar, ‘Despedida’ e ‘Inercia’. “Esta noche presento el disco entero y también quería hacer un repaso por las canciones de los doce últimos años que me han hecho muy feliz. Las canciones están cambiadas porque también he cambiado yo”. Cerró la parte dedicada al miedo con ‘La increíble historia del hombre que podía volar pero no sabía cómo’.
