Minas de Alquife recibe el apoyo del Gobierno
Los subdelegados del Gobierno en Almería y Granada mantienen un encuentro en Guadix con la empresa y aseguran que “se ha generado un debate prematuro antes de conocer todos los detalles”
No se esperaba nada de la reunión de ayer en la localidad granadina de Guadix entre el subdelegado del Gobierno de esa provincia, Santiago Pérez; el de Almería, Andrés García Lorca y los representantes de la empresa Minas de Alquife sobre las dificultades planteadas al transporte del hierro por parte del Ayuntamiento de la capital y no defraudó a las expectativas que eran casi nulas.
Los dos representantes del Gobierno central pusieron sobre la mesa una paradójica muestra de apoyo a la aspiración que la empresa holandesa de capital alemán tiene de volver a la producción a las minas del Marquesado, aunque con matices. Este proyecto, recogido en la memoria que se ha presentado ante la Consejería de Medio Ambiente para la correspondiente autorización y presentación de alegaciones, recoge la intención de que las primeras extracciones comiencen en el año 2016. A ello trasladaron los subdelegados su compromiso de “colaborar con las autoridades municipales de ambas provincias para que la recuperación de los yacimientos comience” tal y como estaba previsto. La paradoja viene en que también reconocieron que las alternativas de transporte deberán ser despejadas por la propia empresa “y para ello están valorando varias alternativas que incluyen tanto el puerto de Almería como el de Carboneras”, algo que no figura en ninguno de los más de cien folios de la memoria.
El transporte del mineral por las instalaciones carboneras implicaría negociar con Fomento unos cambios que adelantarían el tramo del AVE entre Huércal de Almería y Venta del Pobre en detrimento del Vera-Lorca, algo en principio más que dudoso, pero sobre lo que no hay ninguna duda que no estaría en la fecha de 2016 prevista para el comienzo de las operaciones.
El subdelegado de Almería puso la guinda con sus críticas al “falso debate” originado en torno al proyecto, “propiciado quizá por una falta de conocimiento profundo” sobre el estado en el que se encuentra la iniciativa de esta empresa holandesa, que atraviesa concreto la fase de “previabilidad”. Cabe recordar que dicho “debate” fue originado por el concejal de Urbanismo de Almería, Pablo Venzal, quien en un primer momento descartó la posibilidad de que el mineral de hierro llegara al puerto en superficie para, a las pocas horas, sostener que “ni soterrado”, lo que obligó al alcalde a matizar dichas manifestaciones en busca de una solución más conciliadora.
García Lorca, prosiguió sosteniendo que “el proyecto tiene todavía un largo recorrido y no podemos generar falsas esperanzas ni falsos debates” y admitió algo que la empresa no pone en duda, como es que la provincia de Almería es la salida natural de la producción del Marquesado. No obstante, el máximo representante del ejecutivo central en la provincia, quiso precisar que la eficiencia productiva, social y ambiental son los tres parámetros sobre los que deberá asentarse la iniciativa para su viabilidad”.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez (el primero que propuso la ‘alternativa’ de carboneras) emplazó a que concluya “la primera fase del proyecto. Lo que está claro es que el debate se ha precipitado y ahora no toca. Lo que toca es trabajar y conseguir que el proyecto salga adelante”, algo que si se mantienen los plazos de la empresa (2016) parece imposible si se ven obligados a construir un ramal ferroviario que no existe.
En esta línea coincidió la empresa Minas de Alquife Holding, quien consideró que “se ha precipitado el debate ya que aún estamos definiendo si recuperar la actividad de Alquife que cesó en 1996 y si es viable desde el punto de vista económico, social y ambiental”. No obstante, en la memoria presentada ante Medio Ambiente, todas ellas están garantizadas y por escrito por parte de sus responsables.
