Monseñor Gómez Cantero realiza por primera vez la homilía con motivo del Día del Pendón
En una mañana nublada pero nada gélida, del día 26 de diciembre, festividad del Protomártir San Esteban, solicitó el Concejal más joven de los que integran la Corporación Municipal la venía al Sr. Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Almería, Ramón Fernández Pacheco Monterreal, quien ordenó se abajase desde el balcón principal de la Casa Consistorial, ayudado por los funcionarios del servicio de Protocolo revestidos de uniforme, el Pendón Morado de Castilla, para ser portado por el edil Carlos Sánchez López en la procesión cívica hasta la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación.
Llegado el cortejo procesional y el propio Pendón a la plaza de la Catedral, fueron recibidos por miembros del Cabildo Catedral, Muy Ilustres José Juan Martín Campos y Ramón Garrido Domene, los cuales recogieron las borlas del mismo portadas hasta ese momento por dos Oficiales de la Brigada “Rey Alfonso XIII”, II de la Legión, e igualmente, flanqueado por los Maceros y Policía Local vestida de gran gala. El Pendón fue depositado con unción en el inicio de las escaleras al presbiterio catedralicio, dando comienzo a la procesión cívico religiosa por la calles casco histórico con la presencia conjunta del cabildo municipal presidido por el Alcalde, Ramón Fernández Pacheco y del cabildo de canónigos presidido por el Sr. Obispo de la diócesis, Monseñor Antonio Gómez Cantero.
Asimismo, en el cortejo procesional estuvieron presentes, entre otras autoridades civiles y militares, el parlamentario andaluz, Ramón Herrera de las Heras, el General jefe de la Brigada “Rey Alfonso XIII”, II de la Legión, Melchor Jesús Marín Elvira, el subdelegado de Defensa, Francisco Javier Frías Pardo, comandante Militar de Marina, Víctor Manuel Garay, el Comisario jefe del CNP. Rafael Madrona, el teniente coronel de la Guardia Civil, Pedro Herrera Gómez, así como, diversos miembros de la Jefatura del Cuerpo de la Policía Local, por celebrarse hoy, simultáneamente, el Patrón del Cuerpo.
La Santa Misa de acción de gracias por el Día de la Toma, fue concelebrada por Monseñor Gómez Cantero, quien ocupó la sagrada cátedra y predicó la Palabra de Dios, y el Muy Ilustre Manuel Pozo Oler, Dean del Cabildo Catedral, asistidos ambos, por el prefecto de pastoral, Muy Ilustre Juan José Martín Campos, y el Maestro de Capilla, Muy Ilustre Juan Torrecillas Cano, quien dirigió los cánticos durante la celebración religiosa, ocupando el resto de canónigos asistentes revestidos con sus atributos de dignidades y oficios en sus sitiales en el coro: Francisco Salazar Zamora, Ramón Garrido Domene y Francisco Escámez Mañas. Asimismo, en el confesionario se encontraba para impartir el Sacramento de la penitencia, el Rvdo. Luis Serrano.
La homilía de Monseñor Gómez Cantero la comenzó saludando al Sr. Alcalde, así como, a las autoridades civiles y militares, y felicitando especialmente a los miembros integrantes del Cuerpo de la Policía Local, por ser hoy, el día de su Patrón, el Protomártir San Esteban y a todos los partidos políticos que integran la Corporación municipal.
Pero su sermón tuvo como eje central las Lecturas del libro del Eclesiástico (3,2-6.12-14) y de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (3,12-21), así como, el Evangelio según san Lucas (2,41-52), reflexionando sobre el día de hoy en dos vertientes pastorales. Por un lado, por celebrarse este domingo el día de la Sagrada Familia, formada por María, José y el Niño. A la que llamamos «sagrada» por tanto José como María se dejaron en las manos de Dios, se pusieron a su servicio, y aceptaron vivir consagrados a la misión que Dios les encomendaba.

Su misión fundamental sería crear al clima necesario para que aquel Niño tan especial creciera sano, fuera feliz y aprendiera todas esas cosas importantes que los padres transmiten a sus hijos, abriéndoles el camino de la vida y de la fe. Esta familia de Nazareth no sería muy diferente de cualquier otra familia que fuera consciente de su vocación maternal y paternal.

Continúa, manifestando, desde el atril, que Nuestro Dios no es una abstracción, ni una teoría. No es un Dios solitario, es un Dios viviente, un Padre que nos ama por su Hijo Jesucristo, en el Espíritu Santo. Este Dios Trinitario, que quiere vivir en cada uno de nosotros, en todos, sin exclusiones, nos ama y nos enseña a amar. El Niño Jesús, nacido en Belén, es una lección de amor, de generosidad en el amor, de amor sin límites.
Y, en relación con este mensaje salvífico y esperanzador de la Navidad, Monseñor Gómez Cantero hace un sucinto testimonio de la efeméride histórica que hoy se celebra, la toma de la ciudad por los Reyes Católicos hace 532 años, cuya Eucaristía se celebró en la capilla de la Torre de la Vela y ahí se depositó el Pendón Morado de Castilla, y cuya celebración deberá de estar siempre perfeccionándose conforme a nuestras creencias cristianas y nuestro compromiso católico, desde la Luz que es Jesucristo, desde el amor y la paz, sobre todo, porque actualmente, en el mundo hay más de cuarenta guerras y son fruto esta beligerancia ante la falta de amor entre hermanos, por ser unos y otros, todos hijos de Dios.
El acto religioso finalizó despidiéndose el Sr. Obispo y cabildo de canónigos en la misma puerta principal de la Catedral de las autoridades, así como, de los fieles asistentes, muchos de ellos cofrades, a la Santa Misa, deseándoles unas felices Navidades, yéndose la comitiva con los sones de marchas procesionales interpretadas por la Banda Municipal de Almería hacía la Casa Consistorial en donde el Alcalde, Ramón Fernández Pacheco, como es tradicional realizó el ritual, tremolando tres veces el Pendón ante las ciento de personas que se congregaban en la Plaza de la Constitución o plaza Vieja. Estandarte que estará a veneración de los almerienses custodiado por damas y caballeros de la Legión Española, y, llegado el ocaso del Sol, será retirado para volver a entronizarse en su vitrina en las dependencias municipales.


Fuente: Rafael Leopoldo Aguilera-
