Reportaje.- Naturaleza en Almería
Si por algo se caracteriza la provincia almeriense es por su gran variedad de escenarios ambientales. Espacios , parajes naturales, playas virgenes y sistemas montañosos completan el paisaje de la provincia. Pero sin duda, su elemento estrella es el Desierto de Tabernas, único en todo el continente europeo.
Parque Natural.-
A escasos 90 minutos de la capital almeriense se encuentra el Parque Natural más septentrional de la provincia, en el límite con Murcia y Granada. Su espectacular belleza, donde se combinan agrestes relieves, la frondosidad de sus bosques y sus cumbres nevadas, rompe con la aridez típica del paisaje de la zona. Los encinares se configuran como las formaciones vegetales más representativas, aunque la mayor mancha vegetal la ocupan los pinares.
Paraje Natural.-
KARST EN YESOS DE SORBAS
Ubicado en el municipio de Sorbas, el enclave kárstico es un mundo subterráneo labrado por la acción milenaria del agua de lluvia y del río Aguas sobre una potente roca de yeso que ha originado un entramado de más de mil dolinas en superficie y otras tantas cavidades subterráneas. Su interés espeleológico es infinito y lo ha convertido en uno de los karst en yesos más importantes del mundo. Declarado en 1989 Paraje Natural por la Junta de Andalucía, cuenta con más de 2.000 hectáreas de extensión. 
Monumento Natural.-
ARRECIFE BARRERA DE POSIDONIA
Entre las poblaciones de Roquetas de Mar y Aguadulce, el Arrecife Barrera de la angiosperma Posidonia crece en las praderas del fondo marino, lo que le otorga la categoría de Monumento Natural desde 2001. Las hojas largas y verdosas con forma de cinta llegan a alcanzar hasta el metro de longitud y en ocasiones llegan a emerger por encima de la superficie del agua. Más de 800 especies vegetales se alimentan de lo que genera la fotosíntesis de la posidonia.
OLIVO GIGANTE
En la localidad de Agua Amarga, dentro del término municipal de Níjar, se mantiene el olivo milenario más famoso de la provincia. Con una edad de entre 1.500 y 2.000 años, lo más destacable es su extraordinario tamaño: dos metros y medio de tronco y 25 metros de diámetro en su copa. Entre adelfas y matorrales, su visita es libre y gratuita, podremos aprovechar para hacer la Ruta Cargadero de Mineral-Olivo Milenario.
PARQUE NACIONAL SIERRA NEVADA
Mientras que en las alturas el relieve es una sucesión de lomas que superan los 3.000 metros sobre el nivel del mar, en la cotas inferiores el llamado calar presenta formas mucho más escarpadas, con tajos y farallones de vértigo, como la aguja del Trevenque o las cresterías del Dornajo, y espectaculares angosturas como los cahorros de Monachil. En la zona suroriental, donde las lluvias son torrenciales y los cauces de los ríos temporales, el relieve que predomina está caracterizado por cárcavas y ramblas que dan paso a paisajes áridos cargados de magia, como el Desierto de Tabernas. 
ALBUFERA DE ADRA
Declarada Reserva Natural en 1989, la Albufera de Adra constituye un humedal costero ubicado en la población del mismo nombre. Compuesto por dos lagunas, la Albufera Honda y la Albufera Nueva, las aves migratorias se pierden entre un mar de plástico que practica la agricultura intensiva. Formado por el aislamiento de bahías litorales que se cerraron al mar por aportes sedimentarios, conviven más de 600 especies identificadas de flora y fauna. La Zannichellia Contorta es la más destacable a nivel vegetal, mientras que entre sus habitantes invertebrados son reseñables el ruiseñor pechiazul, el escribano palustre y la buscarla unicolor.
Si por algo se caracteriza la provincia almeriense es por su gran variedad de escenarios ambientales. Espacios , parajes naturales, playas virgenes y sistemas montañosos completan el paisaje de la provincia. Pero sin duda, su elemento estrella es el Desierto de Tabernas, único en todo el continente europeo.
CASTALA
El Parque Periurbano de Castala se sitúa en la falda Sur de la Sierra de Gádor, en el municipio de Berja. Sus orígenes se remontan a su antigua existencia como vivero y se encuentra rodeado de vegetación, en el que el pino carrasco ocupa un lugar privilegiado. El jilguero, la urraca o el gorrión común son algunos de los habitantes de esta área recreativa, perfecta para ser disfrutada en familia. Sus características le hicieron ser nombrado en el año 2000 como Espacio Natural Protegido bajo la figura de Parque Periurbano. 
