NÍJAR.- Campohermoso despide a su sacerdote durante nueve años, Antonio Manuel Hernández, que marcha a una nueva parroquia
Lágrimas y emoción llenaron anoche la iglesia de Campohermoso, donde se celebró la despedida de D. Antonio Manuel Hernández Belmonte, párroco de esta localidad, Fernán Pérez, Puebloblanco y Las Negras.
Mayores, jóvenes y niños no quisieron perder la oportunidad de despedir a este sacerdote, que durante nueve años ha estado presente en cada uno de los momentos importantes de su vida. Antonio Manuel, con sólo 38 años ha sabido llegar a los corazones de todos y por eso el pueblo se ha volcado con él.
El párroco ha señalado “ha sido muy emocionante para mí ver el templo lleno, mirar las caras y ser consciente que en cada una de ellas hay una historia, un momento en la parroquia. Me he sentido acogido y como muchos destacaron hemos formado una gran familia por todo eso quiero darles las gracias”.
Ésta fue su primera parroquia, en la que durante su estancia se formaron 31 grupos parroquiales, que están en marcha y , sobre todo, consiguió conectar con los jóvenes del pueblo.
Durante su despedida, el alcalde de Níjar, Antonio Jesús Rodríguez, quiso agradecerle su trabajo en estos años y le hizo entrega de una placa en nombre de todos los vecinos.
Antonio Manuel afronta ahora su nuevo destino con mucha ilusión, ya que se marcha a Vícar y alrededores, lugares en los que seguirá con su ministerio. “Estoy ilusionado, es un periodo de renovación, reactivación y novedad” señaló el sacerdote.
