NÍJAR.- Más de 400 firmas para impedir que la virgen del Rosario de Huebro salga del pueblo
Huebro es un pequeño núcleo del municipio de Níjar en el que hoy su número de habitantes se ha reducido a una decena, pero muchos son los hijos de este pueblo que aún recuerdan, gracias a sus abuelos, las tradiciones y leyendas de éste.
Si lugar a dudas, la veneración a la Virgen del Rosario es una de las costumbres más arraigadas, así como la tradicional romería de ésta.
La imagen de la virgen del Rosario cuenta con numerosas leyendas entorno a esta talla que fue quemada durante la Guerra Civil y de la que actualmente existe es una réplica. Para conseguir comprar esta imagen para su iglesia los vecinos de Huebro trabajaron en el campo, recogiendo leña durante muchos días. De esta manera consiguieron que volviera al templo. Otra de las leyendas es la de la negativa de ésta a abandonar su iglesia, ya que en la década de los 80 se intentó trasladar a la Villa, pero no se consiguió.
Hoy hay quien quiere de nuevo que la virgen del Rosario salga de su templo para ser trasladada durante unos días hasta la Villa y volver en Romería en sus fiestas. Un grupo de descendientes de aquellos que adquieron esta imagen, siguiendo la tradición, han mostrado su negativa a que esto ocurra, para ello han recogido firmas y cuentan con más de 400 personas que los respaldan. Ellos reivindican que la tradición de esta romería se centra en contar con su virgen en el templo, siendo uno de los momentos más emotivos el encuentro entre la imagen del Rosario de Huebro que baja unos kilómetros para recibir a medio camino a su homónima de la Villa, acompañándola hasta su casa para que durante un fin de semana permanezca en el templo. Están dispuestos a todo para que como siempre no abandone su pueblo, pese a la insistencia de otro grupo que quiere que lo haga y vuelva el sábado por la tarde en procesión. “Esa no es nuestra costumbre y no entendemos porqué quieren cambiarla ahora” señalan los vecinos que se oponen al traslado. La camarera de la virgen tiene más de 80 años y ni siquiera ella que lleva toda su vida vistiéndola para la ocasión podría hacerlo este año por primera vez en su vida.
Nunca ha salido de Huebro, todo se centra en su romería en ella y ella no puede faltar a la costumbre de estar con los lugareños. “No dejaremos que nuestra virgen del Rosario salga del pueblo ni un minuto”.
