OBISPADO.- Presentación de la nueva edición del Misal Romano
Esta edición entrará en vigor a partir de las misas vespertinas del domingo I de Cuaresma próximo y su uso será obligatorio en todas las misas que se celebren en lengua española en las diócesis de España
En la mañana del 7 de octubre se presentaba en el Salón de la Plenaria de la Conferencia Episcopal (CEE) la 3ª edición del Misal Romano en castellano. El texto de la edición que ahora se presenta es el resultado de un largo trabajo de revisión y actualización y obtuvo la aprobación de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española el 21 de abril de 2010.
La tercera edición del Misal Romano es la continuadora de las otras dos publicadas después del Concilio Vaticano II (en el año 1970 y 1988 respectivamente) y se sitúan en línea de continuidad con ellas. No obstante, la presente edición significa un notable enriquecimiento en relación a las precedentes; en efecto, la tercera edición ofrece una traducción al castellano con abundantes cambios de expresión, retoques, precisiones; todo ello para preservar la fidelidad al texto latino original del año 2008.
El Misal Romano es uno de los libros litúrgicos más importantes de la celebración de la Iglesia, texto indispensable para la celebración de la Sta. Misa. En él, la parte fundamental está compuesta por las oraciones que se necesitan para la celebración de la Eucaristía, pero, además, se describen los ritos que se desarrollan durante la misma (gestos, movimientos, posturas, etc…) y quiénes intervienen en cada ocasión (celebrante, concelebrante, acólito, lector, salmista…).
Novedades destacadas
La nueva edición incluye como novedades principales dos modificaciones ya introducidas por el Papa Benedicto XVI: la inclusión del nombre de san José en las plegarias eucarísticas, y la nueva traducción de las palabras pro multis en la consagración; por muchos sustituirá a partir de ahora a la expresión por todos los hombres. Según monseñor Osoro, la nueva fórmula de la consagración «tiene mucha más plenitud», porque «incluye a todos los que estén presentes en la Misa y a todos los que puedan venir». Con la nueva traducción, más fiel al texto bíblico en latín, «el sentido no solo permanece, sino que es más profundo».
Por su parte, los obispos de la Comisión de Liturgia de la CEE han explicado que la expresión actual «no era realmente una traducción del texto sino una interpretación» que se realizó tras el Concilio, y han aclarado que «las palabras del Señor hacen referencia avosotros, es decir, a los presentes, ampliándose después el alcance de la salvación al que aluden las palabras del Señor. El por vosotros se proyecta sobre el muchos de manera inmediata y, ciertamente, está abierto a por todos los hombres».
