OHL alega “cuestiones técnicas” en los retrasos en la Plaza Vieja ante posibles multas del Ayuntamiento de Almería
La empresa OHL que ejecuta las obras de la segunda fase para la rehabilitación y reforma de las Casas Consistoriales y la Plaza de la Constitución de Almería ha efectuado alegaciones contra la resolución del Ayuntamiento en la que se concedía un periodo de tres meses con penalizaciones a partir del segundo mes para finalizar los trabajos al entender que los retrasos obedecen a “cuestiones técnicas” y no a una falta de inacción por su parte.
La mercantil, que se expone a una multa global de hasta 46.557 euros, ha mostrado su “disconformidad” con el informe jurídico del Consistorio, que apunta a que parte de los retrasos se deben al “bajo ritmo de trabajo que llevó la obra durante los meses de agosto, septiembre y octubre” por la “falta de personal y de frentes abiertos” así como a actuaciones que se han aplazado y pospuesto.
Según ha explicado a Europa Press la edil del Fomento del Ayuntamiento de Almería, Ana Martínez Labella (PP), será la dirección de obra la que tenga que examinar estas alegaciones que la empresa formuló la pasada semana sin llegar a agotar el plazo previsto para ello.
A partir de ahí, las propuestas técnicas que versen sobre el informe se elevarán a junta de gobierno antes de emitir una resolución definitiva, de forma que no se prevé un plazo concreto para ello.
Martínez Labella ha especificado que la constructora alega cuestiones de carácter técnico para justificar los retrasos de la obra y ampliar los plazos de entrega comprometidos pero sin que ello acarree una multa de 763,23 euros al día a partir del 15 de mayo. En este sentido, insisten los motivos ya expuestos para acreditar la dilatación de los trabajos en un espacio que, según ha apuntado la propia concejal en reiteradas ocasiones, es “una auténtica caja de sorpresas”.
El Ayuntamiento dio de plazo hasta el 14 de julio para acabar los trabajos sobre los que ya se han concedido tres prórrogas de contrato desde el pasado mes de septiembre. No obstante, en esta ocasión el Consistorio aclaró que de los tres meses concedidos, dos están motivados por causas que no son sobrevenidas sino que se deben a los retrasos que ha acumulado el contratista.
Así, además de la “falta de personal” detectada el pasado verano, desde el Área de Fomento se estima que la rehabilitación de las fachadas, a excepción de la fachada de la Casa Central, “podría haber comenzado cuatro semanas antes” de lo previsto si la constructora “no hubiese pospuesto el desmontaje del sistema de apeos”.
Para el Ayuntamiento no existen causas sobrevenidas que justifiquen todos los retrasos, máxime cuando “no se han producido cambios significativos en las partidas de restauración a ejecutar que puedan justificar el aumento de plazo”.
OHL apreciaba dentro de esas “razones sobrevenidas” circunstancias relacionadas con el desmontaje de muro situado sobre Callejo a calle Juez y el desmontaje del muro existente sobre la escalera principal, lo que sí fue reconocido por el Área de Fomento como motivos no imputables al contratista, pero únicamente para justificar un mes de demora.
La mercantil también señaló entre los motivos para pedir los tres meses de prórroga una nueva solución al apoyo en muros preexistentes de la cubierta inclinada sobre el salón de pleno y el copulín, la escalera metálica sobre la Casa Yedó y la alineación del forjado de la planta segunda Casa Prats hacia una plaza de nueva creación. Dos de las cinco causas para justificar los retrasos ya fueron alegadas en la petición de prórroga anterior.
