Que tiren de la cadena
Entre ridículo y hortera pero efectista, sentimentaloide y propagandístico. Así fue el numerito de la cadena orquestado la pasada semana por los separatistas catalanes, que siempre fueron los que han movido el cotarro en esto del secesionismo patrio. Camisetas amarillas y paseo de la manita, como si se fueran de excursión escolar. Es lo que tiene la infantilización de la sociedad, consecuencia de décadas de estatismo y un sistema educativo transferido a las oligarquías locales y regionales, dedicado a destruir el alma de los niños, en feliz expresión del entonces ministro socialista de la cosa, Maravall. Por llegar, los independentistas llegaron hasta las bellas tierras valencianas, que su imperialismo nacionalista pretende anexionar. Los jueces se pusieron de su parte y autorizaron la simbólica invasión. Así está la Justicia, clave de todo el desaguisado. Fueron ellos, los jueces, quienes autorizaron el Estatut de Zapatero y Mas, que deroga de facto la carta otorgada de 1978.
A Miami, en donde reposa al sol la lideresa del PSC-PSOE, no sea que tenga que definirse en estos momentos, no llegaron los amarillos. El año que viene, quizás. Sánchez Camacho, qué valentía la suya, se quedó en casa. El PPC es, desde que Aznar hablase catalán en la intimidad lo que conllevó la defenestración del nuevamente defenestrado Vidal Quadras, es una sucursal de CiU. Sólo los de Albert Rivera plantan cara al desafío totalitario y según las encuestas parece que los ciudadanos empiezan a premiarlo.
Tibia ha sido la reacción del gobierno de España. Por un lado, el ministro de la cosa exterior, García Margallo mientras Carromero sigue sin ser indultado y el asesinato de Oswaldo Payá no es investigado se ha puesto a ejercer como lobista del separatismo catalán. Debería de ser fulminantemente cesado. Lo suyo es una traición a los españoles, en Cataluña y en el resto de España. Claro que es amigo personal de Mariano Rajoy. Un Rajoy lanzado a un intercambio epistolar con los que desprecian el imperio de la ley, les ofrece diálogo sin fecha de caducidad.
Sin duda, si usted, querido lector, decide mañana de pagar sus tributos (es decir, incumplir la ley cual corrupto gobierno del oasis), el presidente del gobierno no le ofrecerá diálogo alguno. Le echará a Montoro encima. Y es que usted es súbdito. Ellos son el Sistema. ¿Está claro?
-Almudena Negro-
