Rescate de los 54 pasajeros del tren descarrilado en El Puche
Feliz final para los 54 pasajeros que llegaban ayer a Almería en el tren procedente de Sevilla y que descarrilaba en el polígono industrial del Sector 20, a menos de dos kilómetros de la estación Intermodal. Lo hacía a consecuencia de las fuertes lluvias que cayeron en la tarde de ayer y que desplazaron tierra, barro y piedras hasta la vía. Eran poco más de las nueve y media de la noche y ninguno de los pasajeros resultó herido.
Bien es verdad que tuvieron que esperar, alrededor de dos horas hasta que Guardia Civil, Bomberos, Protección Civil y Policía Nacional pudieron acceder hasta la zona en la que quedó parado el convoy y sacarlos de allí.
En primera persona Antonio Rueda, de 43 años, era uno de los pasajeros que viajaba en el tren. Se había subido en Granada y venía a Almería para hoy lunes tomar un avión e irse de viaje.
El trayecto de ayer, seguro, que no lo va a olvidar. “Quedaban apenas cinco minutos antes de llegar a Almería. Sentimos una vibración muy fuerte antes de que el tren quedara parado”, explica este viajero, que al igual que los otros quince que iban en su vagón, conoció de voz del propio maquinista el problema: “El tren ha descarrilado”. Sin apenas luz ni referencia exacta de dónde estaban, los viajeros permanecieron en los vagones hasta que, “unos 40 minutos después”, llegaron agentes de la Guardia Civil y minutos después, los bomberos.
“El problema, salir del tren y acceder a una calzada”. Y es que, tal y como explicaba Rueda, el convoy quedó parado entre un terraplén y un pequeño montículo. Finalmente, sobre las 23.30 horas, todos los pasajeros eran evacuados, maletas incluidas, y eran trasladados, en autobús, hasta la estación Intermodal.
Dos ruedas (bogies) delanteras del tren descarrilaron a la altura del polígono a causa del barro y la grava. El convoy se desplazó aún unos 200 metros, aunque continúa la línea del ferrocarril. Quedó finalmente atrapado entre dos pequeños barrancos.
Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=r8yURgaqrW4&list=UUFqyH-3nHlK3jDX_LaXYSDQ
Los más de 50 operarios abrieron la valla perimetral y cavaron un camino en zig zag para superar los ocho metros de desnivel y desalojar uno a uno a los viajeros y sus equipajes a través de una cadena humana.
