Rocío Garrido muestra galones con sus ‘Joyas Brindadas’ y Alfonso Salmerón emociona en la primera gran noche del 57º Festival Flamenco
La velada monográfica almeriense convence con honestidad en una Plaza de la Constitución que recibirá estos días a Niño Josele, Pepe Habichuela, Lela Soto, Diego Amador, Antonio Reyes y Aurora Vargas
Una de las tradiciones no escritas del Festival de Flamenco y Danza de Almería es que una de sus grandes noches debe estar protagonizada por un cartel de la tierra. Algo que, en honor a la verdad, no es demasiado complicado dada la gran cantidad de talento y artistas almerienses en el cante, el toque y el baile que lo merecen. Anoche, en el 57º edición del festival que organiza el Área de Cultura, Tradiciones y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Almería, los protagonistas de dicha velada fueron el cantaor Alfonso Salmerón y la bailaora Rocío Garrido.
Dos artistas en momentos vitales bien distintos. Salmerón en la parte final de su carrera, donde la experiencia de saber templar y recoger, modificar las modulaciones del cante a las nuevas facultades, deleitaron al público presente que valoró y mucho una honestidad plena en su actuación. Por su parte, Rocío Garrido está en una constante trayectoria ascendente que, a tenor de lo visto ayer, no parece tener fin. Habitual en eventos de la programación del Área de Cultura a lo largo de los últimos diez años, el premio ‘Desplante’ obtenido en el Festival Internacional del Cante de las Minas de 2023 ha multiplicado la potencia de sus alas, demostrando ayer galones de gran figura.
Abrió Salmerón con el siempre acertado toque de Antonio de Quero por cantes ligeramente abandolaos, entre la malagueña y la granadina, para seguir con una larguísima tanda de tarantos donde se multiplicaron las referencias a Almería y provincia, haciendo viajar de las minas de fondón a Torregarcía, de cantarle a la campana de la Sierra de Gádor a la Virgen del Mar, con ovación merecida.
Presentó a las palmas a Inés de Inés y Suleima y a su hijo Óscar al cajón. Otro guiño familiar que completó dedicando la actuación “a mis nietos, que es la primera vez que me ven en un concierto”, tras agradecer a la peña El Morato y al concejal Diego Cruz su presencia en el festival. Siguió entonces con alegrías y con una bella soleá por bulerías terminada por el cante festero, que azuzó todavía más al brindar una tanda recordando la guasa de canciones y tanguillos de Chano Lobato. Cerró su actuación por fandangos a lo Toronjo, a pie de escenario y prometiendo que cantará hasta el final de sus días.
Por su parte, Rocío Garrido derrochó tanta generosidad como también lo fue en la presencia de hasta tres cuadros flamencos de cante distintos, uno por baile, siempre con Jhony Cortés (percusión) y Oruco (palmas) y David Caro (guitarra). Cada baile era una de sus ‘Joyas brindadas’, todos ellos simbólicos en lo que está siendo su trabajada y concienzuda carrera profesional. Empezó con la tripleta de cantaores almerienses formada por los hermanos García, Antonio y Edu, y Cristo Heredia, con una soleá con elegantísimo traje burdeos y negro con gran bata de cola. Pertenece a su espectáculo “De tus alas, mi raíz” coreografiada por Eduardo Leal. Influjos toreros y algo de escuela bolera se deslizan en una torrencial escalada bien cimbreada desde el cante.
Para el cambio de vestuario lució el intercambio de cantes entre los tres almerienses e Inma Rivero y Cristina Tovar, que brindaron unas malagueñas y abandolaos por voz. Con la aparición en blanco y rojo de Rocío Garrido las dos cantaoras brindaron unos almibarados tangos que Garrido lució con la gallardía que se le conoce. Fueron coreografiados por Rubén Olmo y son una pieza inspirada en el baile de Antonio Canales, creada para homenajear al artista en el programa de televisión “Tierra de Talento” de Canal Sur.
En el segundo bloque, tras un solo de guitarra más lírico de David Caro, Pepe de Pura cantó unos largos tarantos que dieron paso a la más sobria de la terna. Coreografiado por María Moreno, se materializa en uno de los grandes momentos de la artista, ya que fue la que le llevó a hacerse con el premio “Desplante” en el Festival del Cante de las Minas. Un brillante colofón para una noche de arte con sabor almeriense.
Próximas citas del Festival
El festival seguirá esta noche con dos maestros de la guitarra como Niño Josele y Pepe Habichuela. Niño Josele contará con su emsamble flamenco formado por José Heredia “El gato” al piano, Kike Terrón a la percusión y Antonio ‘el Turry’ al cante como invitado. Por su parte, Pepe Habichuela estará acompañado por Josemi Carmona a la guitarra flamenca, Javier Colina al contrabajo, Bandolero a la percusión y Rafita de Madrid al cante.
El viernes, Diego Amador cantará al piano y Lela Soto estará acompañada por José del Tomate, Manunu Soto y Marcos Caropio. El sábado, Aurora Vargas estará acompañada por el toque de Miguel Salado y las palmas de Diego Montoya y Manuel Salado, y Antonio Reyes lo estará con la guitarra de Nono Reyes y las palmas de El Pescao y Ramoncito Reyes.
Las entradas para lo que resta del festival en los recitales de la Plaza de la Constitución se encuentran a la venta tanto en la plataforma de la página web del área https://almeriaculturaentradas.es/, como en la taquilla municipal situada en el Teatro Apolo. Cada una de las noches tiene un precio único de 25 euros.
Sobre Diego Amador
Tras una prolífica producción discográfica, Diego Amador ha publicado en los dos últimos años los álbumes “El silencio es Oro” y “Paqueando”, donde da prueba de su gusto y por las figuras de Camarón y Paco de Lucía, a quienes rinde homenaje con la reposición de repertorio. Ha sido varias veces premiado con el máximo galardón flamenco “Giraldillo” (Bienal de Flamenco de Sevilla) y los Premios Hoy (crítica nacional especializada), así como los nominados a los Latin Grammy Awards y Número 1 en lista americana Billboard. Amador ha decidido llevar una carrera acorde a su personalidad, sin estridencias lo que lo convierte en un artista atemporal más allá de las tendencias. Se autodefine como un “Músico al servicio de la música” y de ahí su compromiso como creador contemporáneo creando nuevas formas desde cimientos muy sólidos y siempre con sello propio.
Sobre Lela Soto
Lela Soto es una de las cantaoras jóvenes más interesantes del panorama y la más digna heredera de la dinastía de los Sordera. En su cante habita todo el testigo recogido de su extensa saga filtrada por su personal y fresca manera de decir el cante. Desde la ortodoxia de su abuelo Sordera y de su padre Vicente a la modernidad musical de sus tíos Sorderita y Ray Heredia, pasando por todo tipo de influencias han ido conformando una de las personalidades más marcadas del flamenco actual.
Sobre Aurora Vargas
Nacida en Sevilla en 1956, comenzó a bailar y cantar cuando aún no levantaba un palmo del suelo. Ha participado en la película de Rossi sobre la ópera “Carmen”, con Plácido Domingo, y durante varios meses formó parte de la Compañía de Antonio Gades, cuando representaba en París esta misma obra en el escenario de los Campos Elíseos. Asimismo, ha trabajado en Inglaterra, India y Estados Unidos.
Esta mujer que admira a La Perla de Cádiz, a La Niña de los Peines y a Caracol, acostumbra a despertar los sentimientos más dormidos cuando arranca a cantar y bailar, y desearía que la historia flamenca la recordará como cantaora, una cantaora que baila de dulce. Aurora reconoce que prefiere el cante al baile, aunque su arte se distribuya a partes iguales entre ambas facetas. Especialista en los estilos festeros, es una excelente intérprete de alegrías, tangos y bulerías, que destacan por su desgarro, variedad y donosura.
Sobre Antonio Reyes
Antonio Reyes Montoya, conocido artísticamente como Antonio Reyes, natural de Chiclana la Frontera y nacido en una familia gitana de cantaores es nieto y sobrino de Antonio y Roque Jarrito, emparentado con Pansequito, ganador de dos premios nacionales de Córdoba, ganador por primera vez en la historia de dos premios consecutivos del Taranto de Almería y ganador del giraldillo de la Bienal de Sevilla, también tiene dos nominaciones de sus dos discos a los Grammy Latinos de la musica, por sendos álbumes.
